
La tuberculosis volvió a encender las alarmas en Argentina. Lejos de tratarse de una enfermedad erradicada, los casos continúan en aumento y especialistas advierten que el problema requiere una respuesta sanitaria integral para evitar que siga expandiéndose.
En diálogo con el programa Antes de Todo, de Radio Boing 97.3, el infectólogo Damián Lerman expresó su preocupación por el crecimiento de los contagios y explicó que, aunque la enfermedad nunca desapareció, en el último año se registró un incremento que obliga a fortalecer las estrategias de prevención, diagnóstico y tratamiento.
“Siempre vimos tuberculosis y la seguimos diagnosticando, pero ahora evidentemente hay un aumento de casos y eso es preocupante”, afirmó.
Un problema que va más allá de la vacunación
Durante la entrevista, Lerman aclaró que el incremento de los casos no está relacionado con una menor cobertura de la vacuna BCG, como suele creerse.
Explicó que esa vacuna se aplica al momento del nacimiento y que la gran mayoría de los niños argentinos la recibe. Sin embargo, advirtió que su función es prevenir las formas más graves de la enfermedad y no evitar la tuberculosis pulmonar, que es la variante que actualmente genera la mayor cantidad de contagios.
Para el especialista, el verdadero problema está vinculado con las condiciones sociales y sanitarias.
“La tuberculosis se transmite por vía aérea, necesita tratamientos largos y un seguimiento permanente. En un país donde hay personas que viven hacinadas, sin acceso adecuado a servicios básicos o que trabajan en la informalidad y no pueden concurrir todos los días a recibir la medicación, el escenario es propicio para que la enfermedad siga circulando”, explicó.
En ese sentido, remarcó que la Organización Mundial de la Salud considera a la tuberculosis como un indicador directo de la planificación sanitaria de un país.
“La tuberculosis se transmite por vía aérea, necesita tratamientos largos y un seguimiento permanente. En un país donde hay personas que viven hacinadas, sin acceso adecuado a servicios básicos o que trabajan en la informalidad y no pueden concurrir todos los días a recibir la medicación, el escenario es propicio para que la enfermedad siga circulando”
Cómo reconocer los síntomas
Lerman señaló que uno de los principales desafíos sigue siendo detectar la enfermedad de manera temprana.
Indicó que cualquier persona que presente tos con expectoración durante más de 15 días, acompañada de fiebre, decaimiento, pérdida de peso o sudoración nocturna, debe consultar rápidamente a un médico.
“Cuando un paciente llega con esos síntomas, automáticamente pensamos en tuberculosis y solicitamos los estudios correspondientes. El diagnóstico puede hacerse relativamente rápido; lo más complejo es todo lo que viene después, porque el tratamiento requiere muchos meses y un seguimiento constante”, sostuvo.
Los casos aumentaron un 30%
El infectólogo también hizo referencia a los últimos datos oficiales publicados por el Ministerio de Salud de la Nación.
Según explicó, el Boletín Epidemiológico Nacional mostró que, al comparar la primera mitad de 2026 con el mismo período de 2025, los casos crecieron cerca de un 30%.
“Ya tenemos alrededor de 17.000 casos registrados en todo el país y también comenzaron a aparecer casos de tuberculosis resistente, que son mucho más difíciles de tratar y representan un problema sanitario serio”, advirtió.
Si bien todavía no se conocieron en detalle los datos correspondientes a las 16 ciudades donde se detectó un incremento de contagios, Lerman aseguró que la información nacional ya refleja una tendencia preocupante.
“Ya tenemos alrededor de 17.000 casos registrados en todo el país y también comenzaron a aparecer casos de tuberculosis resistente, que son mucho más difíciles de tratar y representan un problema sanitario serio”
Los adultos jóvenes, el grupo más afectado
Consultado sobre qué sectores de la población presentan mayor riesgo, el especialista indicó que la mayor cantidad de casos se concentra entre los adultos jóvenes.
Se trata, explicó, de personas que se encuentran en plena etapa laboral y productiva, aunque aclaró que cualquier individuo con síntomas compatibles puede desarrollar la enfermedad.
Asimismo, recordó que, si no recibe tratamiento oportuno, la tuberculosis puede dejar secuelas pulmonares permanentes e incluso provocar la muerte.
“Es una enfermedad muy estigmatizante y muy ligada a las condiciones sociales. Por eso debe abordarse desde distintos frentes y con mucha seriedad”, señaló.
Un llamado a reforzar las políticas de salud
Sobre el cierre de la entrevista, Lerman insistió en la necesidad de implementar una estrategia conjunta entre los distintos niveles del Estado.
A su criterio, resulta indispensable invertir en salud pública, fortalecer la educación sanitaria y garantizar que los pacientes puedan completar correctamente los tratamientos para evitar nuevos contagios y la aparición de cepas resistentes.
“Si estas situaciones se dejan avanzar, después se vuelven mucho más difíciles de controlar. Ya nos pasó con otros problemas sanitarios y no deberíamos repetir los mismos errores”, afirmó.
Su postura sobre la salida de la OMS
Durante la conversación también fue consultado sobre la decisión del Gobierno argentino de abandonar la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Lerman manifestó su desacuerdo con esa medida y consideró que el país necesita mantenerse integrado a los organismos internacionales para compartir información científica y coordinar estrategias frente a enfermedades de impacto global.
“No es gratis salir de esos espacios. Más allá de cualquier discusión política, estamos hablando de la salud de toda una población. Necesitamos formar parte de los planes internacionales y trabajar junto a quienes producen evidencia científica seria para mejorar las políticas sanitarias”, concluyó.
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