
El aumento de los casos de tuberculosis en la provincia de Santa Fe encendió las alarmas del sistema sanitario. En lo que va del 2026, los contagios crecieron un 33% y la provincia es una de las más afectadas del país. Sobre este escenario habló el infectólogo y vicedecano de la Facultad de Medicina, Damián Lerman, en una entrevista con el programa Antes de Todo de Radio Boing 97.3, donde advirtió que se trata de una enfermedad que está lejos de haber sido erradicada y que refleja profundas problemáticas sociales.
“Esto no es lo mismo de lo que hablamos habitualmente con las enfermedades estacionales. Es una enfermedad que para nada ha sido erradicada, al contrario, tenemos cada vez más casos”, afirmó el especialista. Lerman explicó que el crecimiento de la tuberculosis no responde únicamente a cuestiones sanitarias, sino que está estrechamente vinculado con las condiciones de vida de la población.
“Es una indicadora directa de los determinantes sociales, de la pobreza, de la desigualdad y del hacinamiento. Es una enfermedad que puede complicar y que también tiene la posibilidad de llevar a la mortalidad”, sostuvo.
Una enfermedad respiratoria que sigue vigente
Durante la entrevista, el infectólogo explicó que la tuberculosis es una enfermedad respiratoria de transmisión interpersonal que existe desde hace miles de años y que continúa representando un importante desafío para la salud pública. “La tuberculosis es una enfermedad respiratoria que se transmite de persona a persona y que tiene una historia muy larga, milenaria”, indicó.
Aunque puede afectar a cualquier persona, señaló que quienes presentan enfermedades debilitantes o viven en condiciones de mayor vulnerabilidad tienen un riesgo significativamente mayor. “Las defensas bajas, la mala alimentación, el estilo de vida y el hacinamiento llevan a ser más susceptible a contraer la enfermedad”, precisó.
Sumado a esto, remarcó que el incremento de casos no es un fenómeno exclusivo de Santa Fe. “Hay un aumento sostenido de los casos en todo el país y también en las Américas”, afirmó.
Cuáles son los síntomas
Consultado sobre las señales de alerta, Lerman explicó que la enfermedad suele comenzar con síntomas respiratorios que pueden confundirse con otras afecciones, pero la persistencia que posee debe motivar una consulta médica.
“Los síntomas son principalmente respiratorios: tos productiva por más de 15 días, fiebre y sudoración. Es un cuadro que empieza como otros comunes, pero que se sostiene en el tiempo”, explicó.
La vacuna evita las formas más graves
El infectólogo recordó que existe una vacuna contra la tuberculosis, aplicada al nacimiento, aunque aclaró que no impide el contagio.
“La vacuna evita las formas graves de tuberculosis. No impide que uno se contagie y desarrolle la tuberculosis pulmonar, sino que evita cuadros como meningitis, compromiso de riñones o de huesos”, detalló. Por ese motivo, remarcó la importancia de mantener las coberturas de vacunación infantil.
Otro de los aspectos destacados por Lerman fue la duración del tratamiento, que requiere un fuerte compromiso por parte del paciente. “Los tratamientos son largos, duran seis meses”, explicó.
Según indicó, los pacientes deben concurrir regularmente a los centros de salud para garantizar el cumplimiento del tratamiento y evitar el desarrollo de bacterias resistentes. “Tenemos que evitar que esta micobacteria se haga resistente, que también es lo que estamos viendo, con un crecimiento de los casos de tuberculosis resistente acá y en todo el mundo”, advirtió.
En ese sentido, respaldó la estrategia impulsada por la Organización Mundial de la Salud de descentralizar el diagnóstico y acercar la tecnología a los centros de atención primaria. “La OMS está diciendo que llevemos mayor tecnología a los centros de salud porque esa es la mejor manera de atender y tratar de terminar con este flagelo”, señaló.
Algo que el infectólogo destacó y que es una preocupación es el riesgo de muerte, la enfermedad puede generar secuelas importantes. “Puede dejar secuelas pulmonares y también secuelas cerebrales. La morbilidad que genera en la población es bastante importante”, indicó.
La sífilis también preocupa
Durante la entrevista, el especialista también fue consultado por el aumento de los casos de sífilis y recordó que se trata de una infección de transmisión sexual cuyos síntomas pueden ser muy variados. “La sífilis es la gran simuladora”, explicó, al señalar que no siempre resulta sencillo reconocerla clínicamente.
Ante la aparición de lesiones luego de mantener relaciones sexuales sin protección, recomendó consultar rápidamente. “Cuando uno ha tenido contacto sexual sin protección y presenta alguna lesión en los genitales o aparecen lesiones tiempo después, debe consultar”, sostuvo.
Finalmente, remarcó que la prevención depende tanto del acceso al sistema sanitario como de la educación. Concluyó afirmando que debe haber un plan federal sobre infecciones de transmisión sexual y, sobre todo, educar porque muchos casos se descubren tarde y eso puede generar complicaciones.
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