
La investigación por el femicidio de la adolescente Agostina Vega sumó un nuevo giro este jueves con la detención de Marianela Palmero, actual pareja de Claudio Barrelier, principal acusado del crimen. La mujer fue arrestada por orden del fiscal Raúl Garzón y quedó imputada por el delito de encubrimiento agravado, tras ser señalada como una pieza clave dentro del entorno donde ocurrió el hecho.
Según confirmaron fuentes judiciales, la detención se produjo luego de que la fiscalía profundizara una serie de peritajes tecnológicos, análisis de comunicaciones y reconstrucciones del hecho que terminaron por debilitar su declaración inicial como testigo. Los investigadores consideran que Palmero habría omitido información relevante y que su relato presenta inconsistencias con la evidencia recolectada en la vivienda del barrio Cofico, en la ciudad de Córdoba.
Uno de los elementos más relevantes del expediente es un mensaje de WhatsApp enviado por la propia Palmero durante la noche del crimen: “¿Qué es ese grito?”. Para los investigadores, esa frase resulta incompatible con su versión posterior, en la que aseguró no haber percibido situaciones anormales. La fiscalía interpreta ese mensaje como un indicio directo de que habría estado al tanto de lo ocurrido en tiempo real o inmediatamente después del hecho.
A este punto se suman los resultados de peritajes acústicos realizados en la vivienda, que determinaron que los ruidos provenientes del sector donde ocurrió el ataque podían escucharse desde distintos ambientes del inmueble. De acuerdo con los informes técnicos incorporados a la causa, la estructura de la casa no presentaba aislamiento suficiente como para impedir la percepción de gritos o golpes desde otros espacios internos, lo que refuerza la hipótesis de que los convivientes no podían desconocer lo sucedido.
Los investigadores también analizaron la actividad posterior al crimen y detectaron posibles maniobras de ocultamiento de información. Entre los elementos bajo estudio se encuentran presuntos movimientos inusuales dentro de la vivienda en las horas siguientes al hecho y comunicaciones entre los ocupantes del domicilio que ahora forman parte del expediente. La querella sostiene que podría haberse intentado alterar la escena o minimizar rastros del episodio, aunque este punto aún no está completamente probado.
Otro aspecto que tomó relevancia es el contexto de convivencia en la casa de la calle Juan Del Campillo al 878, en el barrio Cofico. Allí residían Barrelier, Palmero, la hija de ambos, y otras personas que, según la investigación, habrían estado presentes la noche del crimen. Para la fiscalía, este entorno resulta clave para reconstruir no solo la mecánica del hecho, sino también los roles posteriores de cada uno de los involucrados.
Con el avance de la causa, el fiscal Garzón consideró que existían elementos suficientes para ordenar la detención de Palmero por encubrimiento agravado, al entender que no solo habría tenido conocimiento del crimen, sino que además no habría actuado para dar aviso ni colaborar con la investigación en los primeros momentos.
De esta manera, ya son cuatro las personas detenidas en el marco del expediente que investiga el femicidio de Agostina Vega. La Justicia avanza ahora en la reconstrucción fina de la noche del hecho y en la determinación del grado de responsabilidad de cada uno de los implicados en la vivienda donde ocurrió el crimen.
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