Dólar

Dólar Oficial:$1495 / $1545
Dólar Blue:$1550 / $1570
Dólar Bolsa:$1542.5 / $1548.8
Dólar Contado con liquidación:$1628.9 / $1630.9
Dólar Mayorista:$1516 / $1525
Un día como hoy

El resbalón del Chino Luna que desató una racha inédita en el Clásico Rosarino

Un 20 de octubre de 2013, Central vencía a Newell's en el primer clásico desde su retorno a Primera.

Día de la Madre, año 2013.

Domingo 20 de octubre.

Clima soleado, temperatura agradable, 26°.

El fútbol rosarino era testigo del regreso de su partido más preciado: Central vs Newell’s, Newell’s contra Central.

A partir del 2013 los clásicos son incompletos: faltan las dos hinchadas en el estadio.

El encuentro se disputaría en un Gigante de Arroyito colmado de Canallas, que aguardaban la salida de los equipos con nerviosismo y euforia, el jueves previo los Leprosos hicieron lo propio en un banderazo para el recuerdo. Era la primera vez que se disputaría un clásico sin visitantes en el fútbol rosarino. 

El contexto lo es todo

Tras el descenso de Central a la segunda categoría del Fútbol Argentino, el clásico de la ciudad tuvo que esperar 3 años, 6 meses y 2 días para que la ciudad volviese a presenciar un evento de semejante magnitud.

Berti tuvo un debut récord como DT de la Lepra: 23 puntos en 10 partidos.

De un lado se encontraba “el Barcelona Rosarino”: el equipo de Berti, con la base del plantel campeón del Newell’s del Tata Martino, que jugaba bárbaro, que tenía figuras como Trezeguet, Heinze, Bernardi, Pablo Pérez, Guzmán y la mejor versión de Maxi Rodríguez desde su vuelta. La Lepra no podía llegar de mejor forma; el equipo estaba puntero en soledad, se había alejado de sus perseguidores, llegaba a la decimosegunda fecha con 8 victorias, tres empates y tan solo una derrota ante Vélez en la sexta fecha.

Sin duda alguna, en la previa el favorito a ganar el clásico era Newell’s Old Boys, vigente campeón del Fútbol Argentino, más de un hincha leproso tenía organizado el festejo de una palpable victoria.

Miguel Russo nunca perdió contra la Lepra.

El Canalla, en cambio, se estaba asentando con un inicio irregular a la Primera División. Con apenas tres victorias, tres empates y cinco derrotas llegaba al clásico en la posición decimoquinta. Su plantel estaba integrado por la base del ascenso a Primera, como Ferrari, Medina, Caranta y “el Sapito” Encina, juveniles y sumando contados refuerzos, algunos de renombre como era el caso del “Loco” Abreu y otros que generaron expectativa como Donatti y el “Chino” Luna. Su funcionamiento estaba atado a su objetivo principal: un colchón de puntos que le permita afianzarse en primera.

Las predicciones tenían un claro favorito en el Parque Independencia, pero en Arroyito contaban con un arma secreta: la calma de Miguel Angel Russo.

“Son partidos aparte”

Todos hemos escuchado alguna vez que los clásicos son partidos aparte, no importa cómo llega cada uno, o al menos durante 90 minutos pasa a segundo plano. El plan táctico de Miguel fue claro: el “viejo zorro” le cedió la pelota a Newell’s para que se entretuviera, pero puso a todos sus dirigidos (tanto los de vocación defensiva como ofensiva) a hacer un seguimiento personal a los habilidosos jugadores de la Lepra; impidiendo que el buen pie de sus defensores como Heinze pudiera conectar con Pablo Pérez, o las veloces subidas de Cáceres y Casco. Los jugadores auriazules tenían la orden de presionar alto volviendo estéril la tenencia de Newell’s y haciendo que la pelota reposara en el futbolista técnicamente más limitado de los rojinegros: Victor López, quién la mayoría de las veces rifaba la pelota.

El Canalla envalentonado por la localía y la Lepra, extrañada, no superaba a su rival con la solvencia demostrada durante el resto del torneo.

Newell’s más paciente y Central más incisivo.

Donatti se llenó la frente de gol.

A los 11′, el Canalla tomó la iniciativa y consiguió una pelota parada: centro de Delgado, la peinó Diego Lagos y en el segundo palo apareció Donatti de cabeza para hacer estallar el Gigante de Arroyito: 1 a 0 y se rompía la monotonía previa.

Allí se despertó la Lepra. Que sintió el golpe pero en vez de noquearlo, lo metió en partido. El equipo de Berti comenzó a sumar gente al ataque y como tenía acostumbrado a su gente a asfixiar a la defensa rival.

Maxi define como un crack. Controla, define de cara externa, se hace una pared con el palo y se lo grita a la hinchada local.

Cinco minutos bastaron para que luego de un exquisito pase de Figueroa, el mejor de los Caballeros del Parque, Maxi Rodríguez, definiera con clase e igualara el marcador y festejara de cara a la parcialidad Canalla con el particular “Topo Gigio”.

Newell’s tomó las riendas del match, era el equipo imbatible que hacía 8 fechas que se mantenía en lo más alto de la tabla. Pero Miguel Ángel Russo mantenía la calma y ordenaba a sus jugadores a sostener el plan inicial.

28′, de un resbalón al inicio de una racha inédita en el Clásico Rosarino

La presión de Carrizo alcanzó para que Víctor López se desesperara y descargara con el Patón Guzmán. Éste intentó salir largo y le obsequió la pelota al 10 de Rosario Central: el Chuky Medina, que encaró endiablado y depositó un pase filtrado al “9”.

El chino Luna, por primera vez en la tarde llega de frente al arco: va a patear pero… se resbala, y, la pelota que iba a su derecha impacta en su nuca tomando un efecto inusual que desorienta al gringo Heinze y a toda la defensa leprosa…

Apareció el Sapito donde nadie lo esperaba luego del pase que nadie intuía.

Guzmán pasa de largo y Encina llega a empujarla.

Gol y delirio en el Gigante que, cuando era un monólogo de fútbol leproso, tomó la palabra y atacó con voracidad, el Sapito Encina siguió corriendo, como si el “nucazo” de Luna hubiese sido premeditado, como si esperase el pase ahí.

Desde allí el partido entró en una confusión total, en la que Newell’s nunca pudo acertarle al arco, sumó delanteros como Trezeguet y jugó a los pelotazos frontales coqueteando con el gol, más nunca efectuándolo. Central le dio minutos al Loco Abreu que junto a Niell tuvieron que presionar la salida leprosa los minutos que quedaban.

Lo que dejó ese resbalón

En el momento de mayor superioridad futbolística de Newell’s sobre Central, el clásico se lo llevó el Canalla, desde allí inició una racha inédita en el clásico rosarino. Desde el regreso del Canalla a Primera División en 2013, se disputaron 26 clásicos: Central se impuso en 16, empataron en 8 ocasiones y la Lepra solo pudo quedarse con la victoria en 2 partidos.

 

Comentarios