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Interna Santa

Bandera blanca de Milei con el Vaticano: invitó a Villarruel al acto central y cedió con el protocolo en Aeroparque

Tras la tensión inicial, el Presidente convocó a toda la clase política para recibir a León XIV en el Palacio Libertad. Además, el Gobierno tuvo que recalcular y acatará las reglas tradicionales en la pista de aterrizaje.

El presidente argentino, Javier Milei, junto al Papa León XIV.

A siete días de que el Papa León XIV pise suelo argentino, la diplomacia vaticana y Balcarce 50 protagonizan un choque de intereses que mezcla las formalidades de Estado con la interna libertaria.

El primer roce surgió por un pedido atípico. El próximo 8 de noviembre, el Pontífice aterrizará en Aeroparque proveniente de Uruguay. El manual de protocolo marca que el presidente anfitrión aguarda al pie de la escalerilla —regla que acatarán Yamandú Orsi en Montevideo y Keiko Fujimori en Lima—, pero Javier Milei exigió subir a la aeronave para saludar al Papa a bordo y descender a la par. La Santa Sede rechazó la propuesta de plano y, como respuesta diplomática, optó por un gélido silencio.

Pero la maniobra que realmente descolocó al entorno presidencial tiene nombre y apellido: Victoria Villarruel. La mesa chica del Gobierno diagramó la agenda oficial para bloquear cualquier foto entre la vicepresidenta y el Papa. La excluyeron del evento en el Palacio Libertad y tacharon al Congreso de la recorrida. Lejos de dejarse arrastrar a una guerra de facciones, León XIV puenteó el veto presidencial y le abrió su agenda privada para recibirla en la Nunciatura Apostólica.

Un volantazo de último momento en Balcarce 50 llevó alivio a la diplomacia vaticana. Javier Milei decidió poner en pausa la interna libertaria y ordenó invitar a Victoria Villarruel, a los 23 gobernadores, a Jorge Macri y a todos los legisladores nacionales a la recepción oficial del papa León XIV en el Palacio Libertad.

El gesto político, agendado para el 8 de noviembre a las 18.30, desactiva la estrategia inicial del entorno presidencial, que buscaba invisibilizar a la vicepresidenta —quien frente al vacío ya había pedido una audiencia privada en la Nunciatura— para evitar cualquier foto conjunta. La apertura de la Casa Rosada cayó muy bien en Roma, donde leen la convocatoria masiva de la dirigencia como un guiño al legado de unidad nacional que pregonaba Francisco.

La interna de las formalidades.

El Gobierno también tuvo que dar marcha atrás en la pista de aterrizaje. Luego de que trascendiera la pretensión de Milei de romper la formalidad y subir al avión para saludar al Pontífice a bordo, el canciller Pablo Quirno salió a desmentir un “pedido formal” a través de su cuenta de X. Lo cierto es que el sondeo de Cancillería existió y el Vaticano aplicó su clásico silencio diplomático para bajarle el pulgar. Finalmente, el Presidente aguardará al pie de la escalerilla en Aeroparque, tal como manda el manual y como harán Yamandú Orsi en Montevideo y Keiko Fujimori en Lima.

Superados los cortocircuitos de forma, el foco de la visita quedará en el contraste de fondo. Los tres días de gira expondrán dos modelos antagónicos. Mientras el oficialismo lo recibirá en un evento protocolar con el establishment, la agenda de León XIV será de fuerte tracción pastoral: dará misas masivas en Palermo, Luján y Córdoba, visitará el Cottolengo Don Orione y priorizará encuentros con sindicalistas, jóvenes y líderes sociales.

El marco ideológico del viaje ya está fijado en su exhortación apostólica Dilexi te. En ese documento, el Papa cuestiona abiertamente el modelo “exitista y privatista”, advirtiendo que el crecimiento económico sin desarrollo integral solo engendra “nuevas pobrezas”. Un mensaje directo que cruzará de frente el plan de ajuste de la administración libertaria.

El lunes llega León XIV a la Argentina.

El Gobierno también tuvo que dar marcha atrás en la pista de aterrizaje. Luego de que trascendiera la pretensión de Milei de romper la formalidad y subir al avión para saludar al Pontífice a bordo, el canciller Pablo Quirno salió a desmentir un “pedido formal” a través de su cuenta de X. Lo cierto es que el sondeo de Cancillería existió y el Vaticano aplicó su clásico silencio diplomático para bajarle el pulgar. Finalmente, el Presidente aguardará al pie de la escalerilla en Aeroparque, tal como manda el manual y como harán Yamandú Orsi en Montevideo y Keiko Fujimori en Lima.

Superados los cortocircuitos de forma, el foco de la visita quedará en el contraste de fondo. Los tres días de gira expondrán dos modelos antagónicos. Mientras el oficialismo lo recibirá en un evento protocolar con el establishment, la agenda de León XIV será de fuerte tracción pastoral: dará misas masivas en Palermo, Luján y Córdoba, visitará el Cottolengo Don Orione y priorizará encuentros con sindicalistas, jóvenes y líderes sociales.

El marco ideológico del viaje ya está fijado en su exhortación apostólica Dilexi te. En ese documento, el Papa cuestiona abiertamente el modelo “exitista y privatista”, advirtiendo que el crecimiento económico sin desarrollo integral solo engendra “nuevas pobrezas”. Un mensaje directo que cruzará de frente el plan de ajuste de la administración libertaria.

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