
A 48 horas del choque entre dos trenes de alta velocidad en Urda, que dejó al menos 69 muertos, el ministro de Transportes de España, Óscar Puente, aseguró que las fallas registradas en el sistema de seguridad ferroviaria forman parte de una situación de normalidad. Según explicó, el mecanismo LZB sufrió 170 incidencias durante este año, aunque sostuvo que la cifra se encuentra dentro de los parámetros habituales de la red europea.
Las declaraciones del funcionario generaron atención en medio de la investigación por el accidente, ya que los primeros indicios apuntan a una posible falla en el centro de control de Adif. Puente aclaró que todavía se están analizando los acontecimientos para determinar cómo se produjo la colisión entre las formaciones AVE e Iryo y si existieron deficiencias en los procedimientos de control.
Durante su conferencia de prensa, el ministro insistió en que las interrupciones del sistema LZB no representan una anomalía. De acuerdo con los datos que presentó, el mecanismo registró 170 incidencias en lo que va del año, una cantidad que, según afirmó, se mantiene dentro de los valores habituales de los últimos seis o siete años y por debajo de los niveles de los dos períodos anteriores.
“Puede llamar la atención al público no especializado, pero está dentro de la normalidad europea”, sostuvo. Además, indicó que este tipo de episodios suele ubicarse entre los 150 y los 200 anuales.
Qué explicó sobre las fallas del sistema
Puente detalló que el LZB funciona mediante componentes físicos, como balizas y cables, y que cerca del 75% de las incidencias están relacionadas con problemas en esos elementos. Entre las causas mencionó el vandalismo, el robo de cables, los daños provocados por obras, las tareas de mantenimiento y las condiciones meteorológicas.
En esa línea, remarcó que las interrupciones del mecanismo están contempladas en los protocolos de circulación ferroviaria y que el sistema está preparado para responder ante esas situaciones.

“El sistema está diseñado para lidiar con ella”, afirmó en referencia a la caída del LZB. También rechazó que se trate de una tecnología menos confiable que el ERTMS y recordó que continúa utilizándose en redes ferroviarias de Alemania y Austria, además de otros servicios de transporte europeos.
Sin embargo, la investigación busca establecer si una interrupción de este sistema estuvo vinculada con la secuencia de errores que terminó en el choque. El ministro señaló que la última incidencia anterior al accidente había sido registrada el 14 de octubre.
La investigación y el cambio tecnológico
En paralelo, España avanza con la implementación del sistema ERTMS, que reemplazará progresivamente al LZB en distintos tramos de la red ferroviaria. El cambio responde a las exigencias de la normativa europea, que establece plazos para incorporar esa tecnología en las redes de transporte de los países miembros.
Puente aseguró que España es uno de los países más avanzados en ese proceso y que ya instaló más kilómetros de ERTMS en su red de alta velocidad que cualquier otro Estado de la Unión Europea.

En la línea Madrid-Andalucía, la instalación física comenzó a implementarse y fue comunicada a las autoridades europeas en junio de 2026. No obstante, todavía deben completarse las pruebas técnicas y obtenerse la autorización de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. Los ensayos entre Madrid y Córdoba ya fueron realizados y se encuentran en análisis de laboratorio, mientras que los correspondientes al tramo Córdoba-Sevilla continúan durante los fines de semana.
Por último, ante los pedidos de renuncia que surgieron tras la tragedia, el ministro descartó dejar su cargo. “Mi forma de asumir responsabilidades es dar la cara”, afirmó. También expresó su pesar por las víctimas y sus familiares y sostuvo que el dolor no puede paralizar las tareas para esclarecer lo ocurrido.
Comentarios