
Gabriel Pennise volvió a convertirse en protagonista de uno de los momentos más virales de “Todo Pasa”, el programa de Radio Boing, durante una nueva edición de la sección “Conociendo a Penni”. En una charla descontracturada con Nacho Russo, el periodista dejó frases cargadas de ironía, humor y sinceridad absoluta.
En el comienzo, Pennise marcó lo qué piensa al mirarse al espejo apenas se levanta. “Trato de no mirar. En cualquier momento le meto un cabezazo al espejo. ´A esta edad vos tendrías que ser un millonario. Mirá lo que estás haciendo´”, lanzó entre risas.
Consultado sobre las personas mayores de 60 años que coleccionan figuritas, respondió con una mezcla de resignación y ternura: “Después de los 60 años lucís de cierta impunidad. No pasa nada. Te van a respetar”. Y agregó: “Si es feliz… la vida lo ha castigado a lo mejor de distintas maneras”.
En medio del ida y vuelta, Pennise también fue consultado sobre quién le parece el jugador “más lindo” de la Selección Argentina. Aunque intentó esquivar la pregunta, terminó eligiendo a Leandro Paredes: “Este pibe tiene facha. Porque aparte me parece que es mala leche también. Entonces todo eso suma”.
Otro de los momentos más comentados llegó cuando habló de los vínculos cotidianos. Sobre las conversaciones en ascensores, fue tajante: “En mi vida he generado un vínculo en un ascensor”. Sin embargo, aclaró que siempre saluda, especialmente para incomodar a quienes no lo hacen: “Los de acá al lado no saludan nunca y saludo a propósito. Son cibernéticos, son bots”.
La charla derivó luego en su poca tolerancia hacia las personas demasiado cercanas rápidamente. “Para tener confianza con una persona tenés que conocerla cinco o seis años”, sostuvo.
“Si se te caen 30 mil pesos, me los quedo”
El segmento más cómico llegó cuando Nacho Russo le planteó un escenario hipotético: qué haría si ve que se le cae dinero delante suyo. La respuesta de Pennise fue sin maquillaje. “Si sos vos, me la quedo. Está clarísimo”, disparó. Después redobló la apuesta: “Siempre ando mirando a ver si no se te cae algo”.
En otro tramo,confesó que le gustaría terminar su carrera política con un cargo cómodo y sin demasiadas exigencias. “Senador es lindo”, afirmó primero. Y luego aclaró: “Quiero que me paguen bien. Que no tenga que presentar proyectos”.
La última cena y una definición inesperada sobre el éxito
Pennise también imaginó cómo sería su última comida antes de morir. El menú incluyó una combinación contundente: costoleta con grasa, huevos fritos, papas fritas, flan con dulce de leche y crema, acompañado por una botella entera de Johnnie Walker etiqueta negra. “Prefiero reventarme comiendo y no que me maten”, resumió.
Pero entre el humor permanente apareció también uno de los momentos más sinceros de la charla. Al ser consultado sobre cuándo se sintió exitoso por última vez, respondió sin vueltas: “Nunca. No sé qué es el éxito”.
Sobre la crianza moderna y los nuevos métodos basados en el diálogo, Pennise mostró su postura y, aunque aclaró que no está de acuerdo con “someter” a los chicos, aseguró que ciertos correctivos siguen siendo necesarios. “Si te sale un bandido de bandido, lo tenés que amoldar a golpe. Es un correctivo”, dijo.
Hacia el final, dejó una última definición cargada de ironía al hablar de sus hijos y del periodismo. “La primera enseñanza ya se las dejé: que se dediquen a otra profesión. Ninguno de los dos siguió periodismo, por suerte. Están condenados a la pobreza”.
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