
Este jueves se desarrolla una nueva jornada del juicio oral y público por la tragedia vial ocurrida en Presidente Roca y el río, donde el 21 de enero de 2025 murieron Tania Gandolfi, de 41 años, y su hija Agustina García, de 17. El principal imputado, Agustín López Gagliasso, está previsto que preste declaración ante el tribunal en el Centro de Justicia Penal de Rosario.
La expectativa está puesta en la palabra del acusado, ya que será la primera vez durante el debate que Gagliasso dará su versión de lo ocurrido. Su declaración llega después de varias jornadas en las que se incorporaron testimonios, pericias y registros de cámaras que permitieron reconstruir los momentos previos al impacto.
Uno de los principales puntos de discusión del juicio está relacionado con la calificación legal del hecho. La acusación sostiene que Gagliasso actuó con dolo eventual, es decir, que se representó la posibilidad de causar la muerte y, aun así, continuó con su conducta. Por esa figura, que contempla una pena de entre 8 y 25 años de prisión, las fiscales Mariana Prunotto y Valeria Piazza Iglesias y la querella solicitaron una condena de 18 años de prisión efectiva y 10 años de inhabilitación especial para conducir.
La defensa, en cambio, busca descartar esa interpretación y sostiene que el hecho debe ser encuadrado como un homicidio culposo, al considerar que no existió en el conductor la representación de que podía provocar la muerte de terceros.

Durante las primeras jornadas del debate se escucharon testimonios que fueron incorporados como elementos centrales de la acusación. Entre ellos estuvo el de Diego García, esposo de Tania y padre de Agustina, quien describió ante el tribunal el impacto que tuvo la tragedia sobre su familia.
“Nunca lo vi arrepentido, nunca pidió perdón”, sostuvo García al declarar y reclamó una condena que permita obtener justicia por la muerte de su esposa y su hija.
También declaró Giovanna Romero, quien viajaba como acompañante de Gagliasso en el Peugeot 206 gris. La joven relató que el vehículo circulaba a gran velocidad y que el conductor perseguía a un motociclista con quien había tenido una discusión dentro del túnel Arturo Illia.
Romero aseguró que advirtió el peligro y le pidió que detuviera la marcha. “Pará porque nos vamos a matar”, fue una de las frases que, según su testimonio, le dijo al conductor antes del desenlace.
A esos testimonios se sumaron los registros aportados por la Municipalidad de Rosario, que permitieron seguir el recorrido del Peugeot desde la zona sur hasta la costanera central. Las imágenes fueron utilizadas para reconstruir la secuencia previa al impacto.
Las pericias incorporadas al debate también apuntaron a establecer las condiciones en las que circulaba el vehículo y la mecánica del siniestro. Entre otros elementos, se analizó la velocidad desarrollada por el automóvil y la ausencia de marcas de frenado antes del impacto que terminó con la vida de Tania y Agustina.
Ahora, la declaración de Gagliasso aparece como uno de los momentos centrales del debate. Su relato será contrastado con los testimonios, las imágenes y las pruebas técnicas incorporadas durante las jornadas anteriores.
Luego de esta etapa, el tribunal avanzará hacia el cierre del debate y, posteriormente, deberá resolver la responsabilidad penal del acusado y la eventual pena que le corresponda.
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