
El Gobierno nacional decidió postergar por un año la privatización del esquema de importación y comercialización de Gas Natural Licuado (GNL), en un contexto marcado por la fuerte suba de precios a nivel global.
De esta manera, la estatal Enarsa continuará a cargo de las operaciones durante 2026, manteniendo su rol clave en el abastecimiento energético durante los meses de mayor demanda invernal.
La decisión oficial se produce luego de que avanzara el proceso licitatorio en el que competían empresas como Naturgy y Trafigura. Si bien Naturgy había presentado la mejor oferta, el escenario internacional cambió abruptamente por la escalada del conflicto en Medio Oriente, lo que llevó al Ejecutivo a evitar una adjudicación que pudiera traducirse en mayores costos para el sistema energético.
Según fuentes oficiales, el incremento y la volatilidad del precio del GNL —agravados por tensiones geopolíticas y eventos como el cierre del estrecho de Ormuz y ataques en instalaciones clave de Qatar— generaron un contexto desfavorable para avanzar con la privatización en esta etapa.
El GNL es un insumo estratégico para cubrir picos de consumo durante el invierno. En 2025, Enarsa adjudicó 27 cargamentos por casi 698 millones de dólares, mientras que para este año se proyectan alrededor de 23 embarques, aunque bajo un escenario más complejo.
Desde el Gobierno remarcaron que la decisión no implica un cambio de rumbo, sino una postergación: el objetivo de avanzar hacia un esquema con mayor participación del sector privado se mantiene, pero condicionado a un contexto internacional más estable que permita evitar impactos en los costos de la energía para la industria y los usuarios.
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