
El Gobierno nacional confirmó este lunes un nuevo cambio en su esquema de comunicación: Javier Lanari dejará su cargo como secretario de Comunicación y Prensa de la Nación, tras dos años y medio dentro de la gestión libertaria. El anuncio fue realizado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien además adelantó que en las próximas horas se conocerá el nombre de su reemplazante, que trabajará en tándem con el nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier.
“Mi enorme agradecimiento a Javier Lanari, que dejará su rol como Secretario de Comunicación y Prensa de la Nación tras estos dos años y medio acompañando la gestión. En nombre del Gobierno, le deseo lo mejor para sus futuros desafíos. En breve anunciaremos el nombre de su reemplazo, quien trabajará a la par del nuevo Vocero Presidencial. Fin”, escribió Adorni en su cuenta de X para oficializar la salida del funcionario.
La decisión se conoce en medio de una reconfiguración más amplia del área de comunicación de la Casa Rosada, que comenzó días atrás con la designación de Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial. En ese marco, el oficialismo busca rediseñar su estrategia comunicacional luego de semanas atravesadas por tensiones políticas, desgaste interno y la crisis desatada alrededor de la figura de Adorni.
Lanari había sido oficializado como secretario de Comunicación y Prensa en diciembre de 2025, cuando el Gobierno reordenó la estructura de la Jefatura de Gabinete y devolvió esa área al control político de Adorni. Hasta entonces se desempeñaba como subsecretario de Prensa y era una de las piezas de mayor confianza dentro del engranaje comunicacional libertario. Su designación se formalizó a través del Decreto 871/2025, publicado en el Boletín Oficial.
Su salida se inscribe ahora en una nueva etapa para la comunicación oficial. Según trascendió, el reemplazante de Lanari trabajará de manera coordinada con Ravier, el economista elegido por Javier Milei para encabezar la vocería presidencial tras el corrimiento de Adorni de ese rol. La intención del Gobierno es relanzar el área con un perfil más enfocado en la comunicación económica y en la explicación de la gestión, en momentos en que la Casa Rosada busca recuperar iniciativa política.
El movimiento también refleja la decisión del oficialismo de avanzar con una renovación en la estructura comunicacional en medio de un escenario de fuerte exposición pública. En los últimos meses, el área quedó en el centro de la polémica por las restricciones a la prensa acreditada en Casa Rosada y por la tensión creciente entre el Gobierno y distintos medios de comunicación. En ese contexto, la salida de Lanari y la inminente designación de un nuevo secretario aparecen como parte de un intento por reorganizar una de las áreas más sensibles de la administración Milei.
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