
El barrio Las Delicias de Rosario avanza hacia una transformación esperada durante décadas: la llegada del pavimento definitivo. El intendente Pablo Javkin recorrió este jueves los trabajos que se ejecutan en la zona y destacó que se trata de una obra que los vecinos esperan desde hace 50 años.
El proyecto no contempla solamente la pavimentación de las calles. Para poder avanzar con los trabajos y eliminar definitivamente las zanjas, también fue necesario ejecutar una importante infraestructura para el manejo de los desagües pluviales.
En ese marco, una de las intervenciones más relevantes es la construcción de un conducto pluvial de 2,30 metros de diámetro que atraviesa bulevar Oroño a unos ocho metros de profundidad. La obra fue realizada mediante hormigón proyectado y permite avanzar sin interrumpir el tránsito sobre uno de los principales accesos a la ciudad.
“Estamos haciendo la obra de pavimento definitivo. Cuando eliminamos las zanjas hay que hacer los desagües pluviales para avanzar con las obras. Para hacer cordones cuneta hay que hacer este tipo de obras, como ser el túnel que va a ocho metros bajo tierra para que el desagüe sea el mejor”, explicó Javkin durante la recorrida.
El intendente remarcó además el carácter histórico de la intervención para el barrio. “Esta es la obra que hace 50 años viene esperando barrio Las Delicias: el pavimento definitivo”, sostuvo.

Un conducto clave para eliminar las zanjas
La construcción del nuevo conducto permitirá conducir los desagües pluviales del sector y mejorar el escurrimiento del agua de lluvia. De esta manera, la obra hidráulica constituye un paso fundamental antes de completar el proceso de pavimentación de las calles.
De acuerdo con los datos brindados por el municipio, el proyecto ya cuenta con el conducto pluvial principal, 4.800 metros de cañerías y 95 nuevos sumideros ejecutados.
La infraestructura permitirá reemplazar el sistema de zanjas que durante años caracterizó a distintos sectores del barrio y que generaba dificultades especialmente ante fuertes precipitaciones.
Una obra que combina pavimento y drenaje
La intervención en Las Delicias forma parte de un esquema integral de urbanización que busca mejorar no solamente la circulación vehicular y peatonal, sino también las condiciones de drenaje de la zona.
La eliminación de las zanjas requiere previamente garantizar una red capaz de recibir y conducir el agua de lluvia. Por eso, buena parte de los trabajos se concentran en las obras subterráneas que permitirán sostener el funcionamiento del nuevo sistema pluvial.
El conducto que cruza Oroño constituye una de las piezas centrales de ese esquema. Su ejecución a ocho metros de profundidad permitió evitar cortes prolongados de tránsito y reducir el impacto de la obra sobre una arteria de circulación estratégica para Rosario.
Con los trabajos hidráulicos avanzados, el municipio podrá continuar con las etapas vinculadas a cordones cuneta y pavimentación definitiva.
El desafío de transformar un barrio esperado durante décadas
Para los vecinos de Las Delicias, la obra representa el avance de un reclamo que lleva décadas. La pavimentación definitiva permitirá cambiar las condiciones de circulación y mejorar la infraestructura urbana de un sector que durante años convivió con calles de tierra y zanjas abiertas.
El objetivo del municipio es que la nueva infraestructura pluvial acompañe ese proceso y permita que las futuras calles pavimentadas cuenten con un sistema de drenaje acorde a las necesidades del barrio.
La obra, así, combina dos intervenciones que resultan inseparables: el pavimento definitivo y la infraestructura hidráulica necesaria para sostenerlo.
Mientras continúan los trabajos, el municipio busca completar las distintas etapas del proyecto para que Las Delicias pueda dejar atrás definitivamente las zanjas y contar con una urbanización que los vecinos esperan desde hace medio siglo.
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