Dólar

Dólar Oficial:$1485 / $1535
Dólar Blue:$1525 / $1545
Dólar Bolsa:$1534.3 / $1536.3
Dólar Contado con liquidación:$1595 / $1595.6
Dólar Mayorista:$1500 / $1509
EN BOING 97.3

Empezó judo a los 17, lo dejó tres años y ahora competirá por Argentina

Nicole Piscina, judoca rosarina de 25 años, se prepara para debutar en una competencia de esta magnitud y contó cómo un cambio de disciplina terminó llevándola a representar al país en su propia ciudad.

Nicole Piscina fue seleccionada para competir en la modalidad de shiai femenino hasta 78 kg en los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026

Los Juegos Suramericanos 2026 están a punto de comenzar y Rosario será protagonista con cientos de atletas que llegarán a la ciudad para representar a sus países. Entre ellos estará Nicole Piscina, judoca rosarina, que competirá en la categoría de hasta 78 kilos y tendrá la posibilidad de disputar por primera vez un torneo de esta magnitud.

En diálogo con Secuases de Radio Boing 97.3, Piscina contó cómo vive los días previos a la competencia, repasó su particular recorrido dentro del deporte y explicó qué significa para ella haber llegado hasta este punto después de comenzar una disciplina nueva a los 17 años.

“Recién llegamos de Brasil y nos vino como una oleada de la ciudad”, contó la deportista al describir sus primeras sensaciones antes del inicio de los Juegos. Según relató, estuvo fuera de Rosario durante unos 15 días y al regresar se encontró con una ciudad completamente transformada por el evento: carteles, delegaciones y movimiento en distintos puntos.

La judoca ingresará a la Villa Suramericana entre el lunes y el martes y competirá el viernes 18 de septiembre en la sede del Inmensable, ubicada en la zona del Hipódromo. Las jornadas de competencia individual se desarrollarán durante el viernes y el sábado, mientras que el domingo será el turno de la competencia por equipos.

Dejó el hockey y encontró su lugar en el judo

La historia de Piscina dentro del judo comenzó de una manera casi casual. Durante toda su infancia y adolescencia había practicado hockey en Gimnasia y Esgrima. A los 17 años, mientras realizaba una rutina de preparación física, se cruzó con el tatami y terminó probando una clase de judo.

“Yo pensé que se pegaban patadas, ni sabía lo que era”, reconoció entre risas. Sin embargo, la experiencia la atrapó rápidamente. Dos meses después tuvo que elegir entre continuar con el hockey o apostar por ese nuevo deporte. “Ya era grande, entre comillas, para arrancar un deporte nuevo, pero dije: ‘¿Qué puedo perder?’”, recordó.

Así comenzó un camino que, con el paso del tiempo, la llevó a competir a nivel nacional y a convertirse en una de las representantes argentinas en los Juegos Suramericanos.

Sin embargo, su recorrido no fue lineal. Piscina contó que tuvo un parate de aproximadamente tres años: dejó el judo alrededor de los 19 años y volvió recién en 2024. Su regreso terminó siendo determinante para lo que vendría después.

Uno de los momentos clave fue su participación en los Juegos Argentinos de Alto Rendimiento (JADAR), donde se consagró campeona. Aquella competencia, además, tuvo un componente especial porque se disputó en Rosario y pudo contar con el acompañamiento de su familia y sus amigos.

“Fui con otra energía, como ‘la quiero pasar muy bien’”, explicó. A medida que avanzaban los combates comenzó a sentir que podía llegar hasta el final. “Cuando estaba sucediendo ahí se me hizo un clic: ‘Me la quiero llevar, quiero llevarme la dorada’”, recordó. Ese título terminó abriendo la puerta hacia un objetivo todavía mayor: los Juegos Suramericanos.

Un estudio proyecta un impacto económico de más de 137 mil millones de pesos por los Juegos.
Un estudio proyecta un impacto económico de más de 137 mil millones de pesos por los Juegos.

“La disciplina suple mucho el talento natural”

Piscina reconoció que comenzar judo de grande significó una dificultad adicional. La mayoría de sus rivales comenzó a practicar desde los cuatro, cinco o seis años, una etapa en la que se adquieren determinados movimientos y reacciones que después son más difíciles de incorporar.

En su caso, encontró otra herramienta para compensar esa diferencia: la disciplina. “Lo que me caracterizó siempre fue la disciplina. La disciplina suple mucho el talento natural”, sostuvo.

Para llegar a los Juegos, la preparación dejó de depender únicamente del entrenamiento físico. La deportista explicó que, cuando un atleta se profesionaliza, necesita rodearse de un equipo que pueda trabajar diferentes aspectos: preparación física, técnica, nutrición y también salud mental. “Es como un gran rompecabezas donde se diagraman pasos a seguir a corto, mediano y largo plazo”, explicó.

Además, en su caso existe un desafío particular: competir en una categoría de hasta 78 kilos requiere entrenar con personas de características físicas similares. “Necesitás gente de tus mismas características físicas, tanto altura como peso”, explicó.

Cómo se gana un combate de judo

Durante la entrevista, Piscina también se encargó de explicar las reglas básicas de una disciplina que muchas veces resulta desconocida para el público.

El judo tiene dos modalidades que estarán presentes en los Juegos: el shiai, que es el combate entre dos judocas, y las katas, en las que los deportistas realizan determinadas formas y técnicas en pareja.

En el combate, que dura cuatro minutos, el objetivo principal es proyectar al rival y lograr que caiga de espalda. Esa acción se denomina ippon y determina la victoria inmediata. También existen otras puntuaciones, como el waza-ari y el yuko, según la forma en que se produzca la caída. Además, los combates pueden definirse mediante técnicas realizadas en el suelo, como inmovilizaciones, palancas o estrangulaciones.

La disciplina tiene una fuerte influencia japonesa y fue creada por Jigoro Kano. Piscina explicó que existen diferentes estilos y técnicas, y que cada judoca va desarrollando una forma de combatir acorde a sus características físicas.

Como ejemplo mencionó a Paula “Peque” Pareto, una de las máximas referentes argentinas del deporte. Según explicó, su estilo estuvo fuertemente condicionado por su contextura física y por la necesidad de desarrollar técnicas que se adaptaran a su cuerpo.

Un deporte donde la cabeza también compite

Uno de los aspectos que más destacó Piscina fue la importancia del autocontrol. A diferencia de otras disciplinas, durante un combate de judo los entrenadores no pueden estar dando indicaciones constantemente.

El técnico solamente puede intervenir durante las pausas del combate y sus indicaciones deben ser breves y concretas. El resto depende completamente del deportista. “Si te metiste en un loop de que te enojaste por algo, perdiste. Tenés que volver todo el tiempo a tu centro”, explicó.

Juegos Suramericanos 2026, sede en Rosario

Para Piscina, aprender a gestionar las emociones es fundamental. El enojo, la frustración o una provocación del rival pueden hacer que el deportista pierda concentración y termine perjudicándose. “Nosotros no tenemos eso de gritar o decir una mala palabra para gestionar las emociones. Es como respirar, volver al centro de uno”, señaló.

Esa capacidad de control también la trasladó a una situación que vivió años atrás en un boliche, cuando terminó involucrada en una pelea con otra mujer. Piscina relató que, pese a sentirse provocada y tener conocimientos suficientes para defenderse, decidió contenerse y dejar que interviniera la Policía.

La anécdota terminó funcionando como un ejemplo de uno de los principales aprendizajes que le dejó el judo: saber que tener la capacidad física para lastimar a alguien no significa que haya que utilizarla. “Eso es una lucha con uno mismo”, resumió.

“No tengo nada que perder”

De cara a los Juegos Suramericanos, Piscina sabe que tendrá rivales de alto nivel. Reconoció que América cuenta con buenas judocas, mientras que Europa y Japón se encuentran entre las grandes potencias internacionales de la disciplina.

Aun así, llega con una mentalidad que ya la acompañó durante los JADAR: no tener nada que perder. “Obviamente que me quiero subir al podio, sé que está súper difícil”, admitió. Pero inmediatamente volvió a una idea que considera central en su carrera: “No tengo nada que perder”.

Para la rosarina, llegar hasta los Juegos ya representa un logro enorme. Sabe que muchos deportistas pasan toda su carrera sin tener la posibilidad de representar a su país en una competencia de estas características.

“Mi nombre está ahí, mi lugar está ahí, mi ropa está preparada, mi cama está esperándome”, expresó con emoción. Y agregó: “Tomé la decisión de cambiar un deporte a una edad media donde sentís que no podés arrancar una disciplina nueva, me animé, y siento que todo es crecimiento y experiencia”.

Piscina competirá el 18 de septiembre y tendrá por delante una jornada en la que buscará meterse entre las mejores de su categoría. Pero, más allá del resultado, su historia ya tiene un componente particular: empezó un deporte que prácticamente desconocía a los 17 años, lo dejó durante tres años, volvió en 2024 y, poco después, consiguió convertirse en representante argentina en los Juegos Suramericanos que se disputarán en su propia ciudad.

 

La entrevista completa en Youtube

Comentarios