
El pentatlón moderno reúne natación, esgrima, tiro, carrera y obstáculos, una combinación que obliga a los deportistas a desarrollar distintas capacidades físicas y técnicas. La preparación es exigente y puede ocupar entre siete y ocho horas diarias, con entrenamientos que abarcan varias disciplinas.
Para la delegación venezolana, los Juegos Suramericanos representan además una instancia importante dentro de un calendario que incluyó previamente competencias como los Juegos Bolivarianos y los Juegos Centroamericanos.
En diálogo exclusivo con Red Boing, Salas Serrano contó cómo fue la llegada de la delegación a Rosario y destacó especialmente el recibimiento que tuvieron. “Es una ciudad muy bonita”, aseguró, al tiempo que valoró la calidez de los rosarinos.
El técnico también resaltó la ceremonia de apertura y la organización de la competencia. Según explicó, tanto los atletas como el cuerpo técnico se sintieron acompañados desde el comienzo y pudieron concentrarse en el objetivo deportivo.
“Nos han recibido muy bien, tanto las personas en la calle como en el club”, contó el entrenador. Para Salas Serrano, ese acompañamiento es importante porque permite que los deportistas puedan mostrar el resultado de años de esfuerzo, dedicación y preparación.
Con distintas pruebas y una exigencia que va mucho más allá de una sola especialidad, el pentatlón moderno pone a prueba la versatilidad de sus competidores. En Rosario, Venezuela busca aprovechar esta experiencia para medir ese trabajo y competir por un lugar entre los mejores.
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