
El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona de este jueves tuvo declaraciones de médicos forenses y profesionales de la clínica Ipensa que pusieron el foco sobre la decisión de operar el hematoma subdural detectado en el exfutbolista en noviembre de 2020.
Durante la octava audiencia realizada en el Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, distintos especialistas coincidieron en que el cuadro neurológico de Maradona no requería una intervención quirúrgica urgente. Además, se expusieron detalles de la autopsia que determinó que el astro murió por un “edema agudo de pulmón” y una “insuficiencia cardíaca”.
La audiencia terminó cerca de las 17:40 y los jueces dispusieron un cuarto intermedio hasta el próximo martes 12 de mayo.
“No veía una urgencia para intervenir”
Uno de los testimonios más relevantes fue el del neurocirujano de Ipensa, Guillermo Burry, quien aseguró que Diego presentaba un “hematoma subdural crónico” y remarcó que no consideraba necesaria una cirugía inmediata. “Había que ver cómo evolucionaba. No veía una urgencia para intervenir quirúrgicamente”, sostuvo el especialista ante el tribunal.
Burry recordó que cuando ingresó a la habitación del exjugador lo encontró “sedado en su cama” y con “escasas respuestas verbales”. También señaló que sugirió mantener una “conducta expectante” y controlar otras comorbilidades, entre ellas la adicción al alcohol.
Más adelante reveló que le transmitió su postura al neurocirujano Leopoldo Luque, aunque finalmente se optó por evacuar el hematoma. “Yo le informé a Luque mi postura y él pensó que era mejor evacuar el hematoma”, declaró.

El neurólogo Martín Cesarini, también de Ipensa, respaldó esa misma línea argumental y afirmó que el cuadro no requería una cirugía inmediata. “No había necesidad de una intervención urgente”, remarcó el profesional al referirse al hematoma subdural detectado tras una tomografía realizada por una caída sufrida por Maradona.
Cesarini explicó que durante la internación el exfutbolista se mostró “colaborativo” y aclaró que “no hubo ningún déficit neurológico”.
Otro de los testimonios centrales fue el del traumatólogo Flavio José Tunessi, integrante del cuerpo médico de Gimnasia y Esgrima La Plata, club que dirigía Maradona en ese momento. Tunessi declaró visiblemente nervioso, incurrió en contradicciones y aseguró que Leopoldo Luque era el médico personal del Diez. “Luque era el único contacto que yo tenía”, sostuvo el traumatólogo.
También recordó que el 30 de octubre de 2020, durante el homenaje por los 60 años de Maradona en el estadio del Lobo, notó que el entrenador no se encontraba bien. “No se lo veía bien a Diego”, afirmó. Según relató, fue él quien se comunicó con Luque para coordinar chequeos médicos en la Clínica Ipensa.
Además, Tunessi reveló que los médicos entendían que no era necesaria una operación por el hematoma subdural y explicó que Luque le informó luego que Diego sería trasladado a Buenos Aires. “Luque me transmitió que el paciente sería trasladado a Buenos Aires”, indicó.
El profesional también aseguró desconocer quién autorizó el traslado de Maradona desde Ipensa hacia la clínica Olivos. “No sé quién dio el consentimiento para que Diego sea trasladado”, expresó.
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