
La Estación Fluvial de Rosario volverá a buscar un operador privado para uno de sus espacios más atractivos. La Provincia puso a disposición los pliegos para licitar el sector gastronómico ubicado al norte de la terminal, frente al Paraná, con la idea de sumar servicios y darle nuevo impulso a un lugar que tiene como principal atractivo la vista al río.
El llamado contempla la concesión de uso de un espacio de aproximadamente 940 metros cuadrados, que incluye el antiguo bar, los sanitarios, áreas de expansión que podrán edificarse y sectores exteriores, entre ellos una parte del parque. El futuro concesionario deberá hacerse cargo de la construcción o remodelación, el equipamiento, el mantenimiento y la explotación comercial del lugar, con una inversión que correrá íntegramente por su cuenta.
Desde el área de Desarrollo Productivo de la Provincia explicaron a Red Boing que la concesión anterior terminó este año y que, durante las obras de remodelación del muelle, se desmontó la estructura que funcionaba en el lugar. Los pliegos ya están disponibles y las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el 26 de noviembre de 2026 a las 10, mientras que la apertura de sobres está prevista para las 11 en la sede del Ente Administrador del Puerto de Rosario (Enapro), ubicada en avenida Belgrano 341.
Qué propuesta gastronómica buscan
La licitación no establece un formato gastronómico específico. Se admiten propuestas de bar, restaurante, cafetería, heladería o venta de alimentos, siempre que ofrezcan una variedad de productos y servicios acorde con el lugar. Los interesados podrán desarrollar una marca propia o instalar una franquicia, aunque la imagen del emprendimiento deberá integrarse al proyecto arquitectónico.
El pliego establece un horario mínimo de funcionamiento de 7 a 22, todos los días y las propuestas que contemplen la apertura durante las 24 horas los fines de semana podrán sumar puntos en la evaluación. La intención oficial es que el espacio vuelva a funcionar como un punto gastronómico vinculado al río y que se sume a la oferta de servicios de la terminal. “Se busca ir incorporando cada vez más y mejores servicios para el goce del río y de nuestra provincia”, señalaron desde la Provincia.
Un canon mínimo de $5 millones por mes
En términos económicos, el pliego fija un canon mensual mínimo de $5 millones, que se actualizará cada seis meses de acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El mecanismo prevé que el concesionario pague el importe que resulte mayor entre el canon fijo ofertado y el equivalente al 5% de la facturación mensual.

El pago del canon comenzará una vez finalizadas las obras. El plazo máximo para ejecutar los trabajos será de ocho meses, mientras que la concesión tendrá una duración inicial de 10 años, con posibilidad de prórroga por hasta cinco años adicionales. De esta manera, la Provincia busca atraer a un operador dispuesto a realizar una inversión de largo plazo y desarrollar una propuesta que combine gastronomía, servicios y espacios de encuentro en uno de los puntos más cercanos al río dentro del circuito céntrico rosarino.
Los pliegos pueden consultarse en el sitio oficial del Enapro, dentro del apartado de licitaciones, bajo la denominación Licitación Pública N.º 3/2026.
Los antecedentes
La nueva licitación llega después de una concesión que había puesto al frente del espacio a uno de los empresarios con mayor trayectoria en la gastronomía rosarina. El último operador fue Pablo Aliendro, cuya empresa había ganado la licitación para explotar el bar de La Fluvial.
Aliendro está al frente de distintos emprendimientos gastronómicos de la ciudad, entre ellos el histórico café Augustus, sobre peatonal Córdoba, y el salón Punta Barranca. También tuvo a su cargo el bar ubicado en el último piso y la terraza del edificio Armonía, de la Bolsa de Comercio de Rosario, además de los restaurantes Mercurio y Ceres, ubicados en el edificio principal de la entidad.

La llegada de Aliendro a La Fluvial había sido presentada como una apuesta para jerarquizar la propuesta gastronómica del lugar. En ese momento, desde el Enapro, que administra las instalaciones de la terminal, habían destacado la experiencia del empresario.
El proyecto no se limitaba al bar. La intención era que la empresa de Aliendro también pudiera prestar servicios de catering en los tres salones de eventos de La Fluvial, que ya se encontraban funcionando y disponibles para reservas. El espacio también tiene una historia vinculada a una de las principales cervecerías del país. Antes de la etapa de Aliendro, Patagonia había desembarcado en La Fluvial con un bar frente al río, aprovechando uno de los principales diferenciales de la terminal.
La propuesta apuntaba a combinar gastronomía, cerveza y una ubicación privilegiada frente al Paraná, en un punto estratégico para quienes llegan a Rosario desde las islas o buscan disfrutar del río sin alejarse del centro.
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