
Mientras avanza la investigación por la denuncia de abuso sexual contra un niño de 4 años en el Jardín de Infantes “Paulo Freire” (Nº 261) de barrio Empalme Graneros, nuevos testimonios de familiares comenzaron a surgir entre los padres de la comunidad educativa.
En las últimas horas, Daiana, madre integrante de la cooperadora del establecimiento y participante de la reunión que mantuvieron las familias con directivos y autoridades del Ministerio de Educación, aseguró que su hija de 5 años le reveló detalles sobre situaciones que, según sostuvo, ocurrían dentro del jardín y que involucraban al portero actualmente detenido.
La mujer contó que recién este miércoles, tras la conmoción generada por la denuncia inicial y los incidentes registrados frente a la institución, la niña se animó a hablar sobre lo que habría visto durante las jornadas escolares. “Yo no estaba enterada de lo que había pasado. Hoy ella me cuenta que era verdad, que él llevaba a los chicos a una casita que estaba atrás, a la que le decían ‘la casita de la música'”, relató.
Según explicó, la menor le dijo que el portero primero invitaba a los alumnos a jugar en el patio y luego los llevaba a ese sector del establecimiento. “Algo muy raro, porque no era docente, era portero. No era su función estar jugando con los chicos”, cuestionó la madre.
“Muchos chicos están reproduciendo esas conductas”
La mujer aseguró además que, tras conocerse la denuncia, comenzó a recibir mensajes de otras familias preocupadas por comportamientos que sus hijos estarían manifestando en sus hogares. “Muchas mamás me están contando que los chicos están haciendo casitas, que se esconden. Por eso creemos que todos los chicos tienen que recibir asistencia y pericias psicológicas”, sostuvo.
En ese sentido, adelantó que varias familias planean llevar a sus hijos a centros de salud para realizar controles médicos y recibir acompañamiento profesional. “Ahora cada una de las madres va a llevar a sus hijos al hospital para descartar cualquier situación y para que los evalúen especialistas”, afirmó.
Reclamos contra las autoridades
La indignación de los padres ya no apunta únicamente al trabajador detenido. Durante la entrevista, Daiana reclamó que se investigue el accionar de directivos y funcionarios que intervinieron en la trayectoria laboral del acusado. “Queremos saber quién permitió que esta persona trabajara en una institución con chicos tan pequeños. Si existían antecedentes, alguien tiene que dar explicaciones”, expresó.
Incluso aseguró que circulan versiones entre las familias respecto de situaciones ocurridas previamente en otros establecimientos educativos donde el hombre habría trabajado. Esas afirmaciones forman parte de los reclamos que ahora buscan ser esclarecidos por la investigación judicial y administrativa en curso.
A raíz de esas sospechas, familiares y padres del Jardín Nº 261 se movilizaron también hasta la Escuela Primaria Nº 456 “Carlos Pellegrini”, ubicada a apenas dos cuadras del jardín, donde el portero también prestaba servicios.
Según indicaron los manifestantes, el objetivo fue dialogar con los directivos de esa institución y conocer si existían antecedentes o situaciones que pudieran estar relacionadas con el trabajador detenido. Algunos padres sostienen que podría haber más víctimas y reclaman que se investigue también el paso del acusado por esa escuela. Hasta el momento, no existen denuncias judiciales confirmadas vinculadas a la Escuela Nº 456 y la Justicia continúa reuniendo elementos para determinar el alcance de la causa.
“Mi hija me lo contó recién hoy”
Uno de los aspectos que más impactó a los padres fue que muchos niños comenzaron a hablar recién después de que el caso tomara estado público. La mujer relató que su propia hija nunca le había mencionado nada hasta este miércoles. “Hoy me lo contó. Me dijo que a ella nunca le hizo nada, pero que sí había visto cosas que pasaban con chicos de otras salas”, afirmó.
La niña asiste a sala de cinco años y, según contó su madre, siempre había mantenido cierta distancia con el portero porque ella misma le había recomendado que no interactuara con él más allá de saludarlo. “Yo le decía que era el señor que abría la puerta y que siguiera de largo. Había algo que no me cerraba”, recordó.
Reunión con el Ministerio
Daiana también participó de las reuniones que durante la jornada mantuvieron funcionarios del Ministerio de Educación con grupos de padres. Según explicó, las autoridades informaron que desde este jueves comenzarán a recibir individualmente a las familias para escuchar testimonios y recopilar información relacionada con el caso.
Sin embargo, varios padres consideran que las medidas son insuficientes y exigen sanciones más severas. “Vamos a denunciar a todos los responsables que correspondan. Nuestros hijos vienen a la escuela a aprender, a jugar y a hacer amigos. Nunca deberían atravesar una situación así”, sostuvo.
Acusaciones cruzadas y tensión dentro del jardín
Otro de los puntos que surgió durante los encuentros fue el clima de tensión que se vive entre las propias autoridades educativas. La mujer aseguró que observó preocupación y nerviosismo entre integrantes del equipo escolar. “Había maestras muy angustiadas. Algunas decían que no sabían nada de lo que estaba pasando”, relató.
Según afirmó, durante las conversaciones aparecieron diferencias entre distintos integrantes de la conducción del establecimiento respecto de quién debía haber advertido o prevenido la situación. “Ahora se están echando culpas unos a otros”, señaló.
Además, sostuvo que la denominada “casita de la música”, mencionada por varios padres durante las últimas horas, ya había sido tema de discusión en reuniones anteriores de la comunidad educativa. “En la última reunión ya se hablaba de sacar esa casita. Por eso muchos padres creemos que hay muchas cosas que deben investigarse”, concluyó.
Mientras tanto, la Justicia avanza con la causa contra el portero detenido y el Ministerio de Educación desarrolla un sumario administrativo para determinar si existieron responsabilidades institucionales dentro del jardín. Las familias, por su parte, continúan reclamando respuestas y piden que la investigación se extienda a todos los ámbitos donde el acusado desempeñó funciones con contacto cotidiano con niños.
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