
El presidente Javier Milei encabezará este sábado el acto central por el Día de la Bandera en Rosario, una ceremonia que tendrá como escenario el Monumento Nacional a la Bandera y que estará atravesada por la expectativa política que genera la posible presencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, con quien mantiene una relación completamente deteriorada.
La actividad comenzará a las 10 de la mañana y contará con la participación del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y el intendente rosarino, Pablo Javkin. Además, se espera la presencia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y del resto de los ministros nacionales en una jornada que combinará conmemoración patriótica y fuerte contenido político.
La gran incógnita gira en torno a Villarruel, quien confirmó públicamente que viajará a Rosario para participar de la celebración, pese a que desde la Casa Rosada aseguran que no recibió una invitación formal por parte de la Secretaría General de la Presidencia.
Según trascendió, tampoco desde el entorno de Pullaro se cursó una invitación oficial a la vicepresidenta. Desde el gobierno santafesino señalaron que la organización protocolar corresponde a Nación cuando participa el Presidente y buscaron despegarse de cualquier controversia vinculada a la interna libertaria.
Sin embargo, fuentes provinciales aclararon que Villarruel podrá acceder al acto “por su propia investidura” y contará con una ubicación acorde a su cargo institucional. La situación abre interrogantes sobre cómo será la disposición de las autoridades y si finalmente se producirá una imagen conjunta con Milei.

La propia vicepresidenta ratificó su presencia a través de las redes sociales, donde expresó: “El sábado estaré en Rosario, mi segunda casa y cuna de mi familia paterna. Siempre es un orgullo visitar la ciudad donde el General Belgrano izó nuestra Bandera por primera vez a orillas del río Paraná”.
De acuerdo con fuentes cercanas a Villarruel, la decisión de asistir no fue comunicada previamente a funcionarios nacionales ni provinciales. En su entorno sostienen que recibió una invitación de la provincia de Santa Fe, aunque esa versión fue rechazada por colaboradores del gobernador, quienes insistieron en que el protocolo depende exclusivamente de la Presidencia de la Nación.
La posible coincidencia entre Milei y Villarruel tendría una carga simbólica importante. La última vez que ambos compartieron una actividad pública fue durante la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, el pasado 1 de marzo. Desde entonces, el vínculo continuó deteriorándose y la vicepresidenta dejó de participar de los principales actos oficiales del Gobierno.

La ceremonia incluirá el tradicional izamiento de la bandera, acompañado por la interpretación de “Aurora” a cargo de la Banda Tambor de Tacuarí del Regimiento de Infantería 1 Patricios. Luego se ejecutará el Himno Nacional Argentino, se desarrollarán los discursos de las autoridades y tendrá lugar la toma de juramento a la bandera de liceístas y personal militar.
El cierre estará a cargo del propio Milei, quien brindará un mensaje en una de las fechas patrias más importantes del calendario argentino.
La jornada también servirá como una demostración de respaldo político para el Gobierno nacional en un contexto complejo. Se espera que Manuel Adorni acompañe al Presidente en Rosario, en momentos en que enfrenta cuestionamientos de distintos sectores políticos por las controversias relacionadas con su declaración jurada patrimonial.
En ese escenario, la administración libertaria buscará proyectar una imagen de fortaleza institucional y cohesión interna. Sin embargo, la eventual presencia de Villarruel en el acto amenaza con volver a poner en primer plano las diferencias que atraviesan a la cúpula del poder nacional y convertir una celebración patriótica en uno de los focos políticos más relevantes del fin de semana.
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