
El analista político Gustavo Marangoni analizó el presente del Gobierno de Javier Milei y las dificultades que enfrenta el oficialismo para avanzar con algunas de sus iniciativas. En diálogo con el equipo de Antes de Todo por Radio Boing, sostuvo que la administración libertaria encuentra obstáculos cuando impulsa medidas con fuerte contenido ideológico sin lograr acuerdos previos con sectores aliados.
Durante la entrevista, Marangoni se refirió al proyecto de modificación de la normativa sobre tierras, que finalmente deberá ser tratado sin el capítulo vinculado a la extranjerización, luego de que el Gobierno no lograra reunir los apoyos necesarios en el Congreso.
“Es un proyecto en el que el Gobierno insistió mucho y en realidad lo debe bajar porque no puede persuadir a sus propios aliados de las bondades del mismo”, señaló.
El analista recordó que la iniciativa tuvo distintas versiones desde su presentación inicial. En un comienzo, contemplaba eliminar los límites a la compra de tierras por parte de extranjeros, mientras que luego fue modificada hasta establecer un tope del 25%. Sin embargo, esas modificaciones tampoco alcanzaron para conseguir el respaldo legislativo necesario.
Para Marangoni, esta situación demuestra que el oficialismo encuentra límites cuando intenta avanzar con reformas que considera centrales sin construir consensos políticos.
El caso del practicaje y otro revés para el Gobierno
Durante la charla, el analista también hizo referencia al conflicto generado por el decreto vinculado al servicio de practicaje, una medida impulsada por el Gobierno que generó críticas dentro del sector marítimo y portuario.
Marangoni explicó que la particularidad del decreto estuvo en que, según su interpretación, buscaba desregular una actividad pero al mismo tiempo establecía regulaciones sobre los honorarios de los profesionales.
“Desregulaba pero regulaba a la vez. Le ponía un tope al cobro de los honorarios de los prácticos”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que el Gobierno terminó interviniendo en una actividad privada mientras mantenía un discurso contrario a la participación estatal en determinados acuerdos entre particulares.
“En el afán de bajar costos, pero sobre todo al sector empresario, se involucró en un tema que le trajo muchos dolores de cabeza y ningún beneficio”, afirmó.
“El Gobierno se sobregira ideológicamente”
Marangoni consideró que uno de los principales problemas del oficialismo es la dificultad para diferenciar entre las ideas generales que defiende y la manera de llevarlas adelante.
“Cuando el Gobierno se sobregira ideológicamente, cuando entiende que hay agua en la pileta para llevar adelante sus proyectos más conceptuales, la realidad parece demostrarle que no es así”, sostuvo.
Según el analista, muchas medidas podrían haber tenido mayor acompañamiento si previamente se hubiera trabajado con los sectores involucrados.
“Con un poco de trabajo previo probablemente lo acompañarían partidos provinciales, el PRO, el radicalismo y hasta algunos gobernadores justicialistas”, indicó.
Para Marangoni, el problema está en que algunos sectores se enteran de las decisiones una vez que ya fueron anunciadas, lo que dificulta la posibilidad de generar acuerdos.
La relación con China y Estados Unidos
El analista también se refirió a la renovación del swap con China y marcó una contradicción entre la postura ideológica del Gobierno frente a algunos países y la necesidad de sostener vínculos económicos estratégicos.
En ese sentido, señaló que el Ejecutivo no tuvo inconvenientes en avanzar con el acuerdo financiero con Beijing pese a las diferencias políticas.
“Hay un distinto estándar de acuerdo a las circunstancias y también de acuerdo a los momentos”, sostuvo.
Para Marangoni, la política exterior argentina requiere una mirada más pragmática y menos vinculada a afinidades personales entre presidentes.
La tensión con Victoria Villarruel
Sobre el conflicto político entre el oficialismo y la vicepresidenta Victoria Villarruel, luego de los cuestionamientos públicos de funcionarios del Gobierno, Marangoni consideró que Milei deberá tener en cuenta la experiencia de su primer mandato para definir futuras alianzas.
“El Gobierno probablemente buscará hacer lo que hizo cuando ofreció candidaturas: encontrar lealtad absoluta y probada”, afirmó.
De todos modos, remarcó que cualquier administración necesita combinar dos factores al momento de elegir funcionarios y dirigentes: capacidad y lealtad.
“Me parece que en la Libertad Avanza en los últimos tiempos ha primado mucho más lo segundo que lo primero”, concluyó.
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