
El bloque del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, mantiene la ventaja en las elecciones legislativas de Israel, aunque los resultados parciales no le permiten alcanzar la mayoría parlamentaria necesaria para formar Gobierno. Con el 76,8% de los votos escrutados, el escenario abre una etapa de incertidumbre y negociaciones políticas.
Según los datos del Comité Electoral Central y las proyecciones de los principales medios israelíes, el Likud, el partido de Netanyahu, obtiene 27 escaños. En tanto, Yashar!, la fuerza encabezada por el exjefe militar Gadi Eisenkot, principal referente de la oposición, reúne 20 bancas tras perder una en el recuento.
La Lista Conjunta árabe, que agrupa a los partidos Jadash, Taal y Balad, suma 13 escaños, mientras que la formación islamista Ra’am alcanza seis.
En conjunto, el bloque de Netanyahu reúne 54 bancas y la oposición suma 47. Los partidos árabes, que por el momento se mantienen al margen de ambos espacios, concentran los 19 escaños restantes.
La Knéset, el Parlamento israelí, tiene 120 bancas y requiere una mayoría de 61 para sostener un Gobierno. Con ninguno de los bloques en condiciones de alcanzar esa cifra por sí solo, el respaldo de otras fuerzas podría resultar determinante.
Netanyahu denunció presuntos intentos de fraude
Tras emitir su voto, Netanyahu acusó a opositores árabes israelíes de intentar “robar las elecciones”. El primer ministro afirmó que tres altos funcionarios de Ra’am habían sido detenidos en el sur del país con sobres llenos de dinero.
Sin embargo, las autoridades electorales indicaron que los detenidos habían sido arrestados cerca de sus hogares y que todavía no habían llegado a los centros de votación. Además, señalaron que se investiga un caso aislado.
El líder de Ra’am, Mansur Abás, acusó a Netanyahu de mentir e intentar infundir miedo para movilizar al electorado de derecha. Desde Yashar!, en tanto, sostuvieron que el primer ministro buscaba preparar el terreno para impugnar los resultados ante una eventual derrota.
La jornada electoral también estuvo marcada por un incidente en Tel Aviv, donde la Policía detuvo a un hombre que llevaba un cuchillo y se acercó de manera amenazante al dirigente de izquierda Yair Golan. “La incitación y la violencia no nos intimidarán”, expresó Golan.
Por otra parte, la Comisión Electoral Central rechazó un pedido del Likud para extender el horario de votación. Su presidente, Dean Livne, informó que habría excepciones en algunas localidades afectadas por las intensas lluvias, aunque no detalló cuáles.
Una elección clave tras años de Gobierno de Netanyahu
A sus 77 años, Netanyahu acumula 19 años no consecutivos como primer ministro. Durante la campaña, centró su discurso en la seguridad nacional y destacó su vínculo con el presidente estadounidense Donald Trump como uno de sus principales activos políticos.
Desde su regreso al poder a fines de 2022, Israel llevó adelante operaciones militares en Gaza y el Líbano y ataques contra Irán, en un contexto de enfrentamientos con distintos actores regionales. A su vez, el territorio israelí recibió ataques de Irán, Hamas, Hezbollah y los hutíes de Yemen.
El mandatario conserva el respaldo de sectores del electorado que valoran su experiencia en materia de seguridad. Sin embargo, enfrenta críticas por no asumir la responsabilidad política por las fallas que permitieron los ataques de Hamas del 7 de octubre de 2023, los más mortíferos de la historia de Israel.
También enfrenta cuestionamientos por la influencia de los partidos ultranacionalistas y ultraortodoxos de su coalición. Entre los principales puntos de conflicto figura la resistencia de sectores religiosos a que los estudiantes judíos ultraortodoxos cumplan el servicio militar, mientras las Fuerzas Armadas buscan reforzar sus efectivos.
La elección se desarrolló, además, en medio de las críticas internacionales a la ofensiva israelí en Gaza, la expansión de los asentamientos y la violencia de colonos en Cisjordania ocupada.
Gadi Eisenkot, el principal rival de Netanyahu
Gadi Eisenkot, de 66 años, es un exjefe militar que encabeza Yashar! y lidera un espacio opositor que reúne a fuerzas desde la derecha hasta la centroizquierda. Su campaña se apoyó en una imagen de moderación y en una trayectoria vinculada a las Fuerzas Armadas.
Una de sus principales propuestas es crear una comisión independiente para investigar las fallas de seguridad que hicieron posibles los ataques del 7 de octubre de 2023, una iniciativa que el Gobierno de Netanyahu no impulsó.
En política exterior, Eisenkot se opone a la creación de un Estado palestino y respalda los asentamientos israelíes, aunque prometió contener la violencia de los colonos en Cisjordania.
Qué puede pasar después de las elecciones
Con los bloques lejos de la mayoría absoluta, la formación del próximo Gobierno dependerá de las negociaciones entre las fuerzas políticas y de los posibles acuerdos parlamentarios. Los partidos árabes podrían tener un papel clave, aunque por ahora permanecen fuera de ambos bloques.
Los resultados definitivos podrían demorar varios días, mientras que las conversaciones para construir una coalición podrían extenderse durante semanas o meses. Si ninguna fuerza logra reunir los apoyos necesarios, Israel podría volver a enfrentar la posibilidad de convocar a nuevas elecciones.
El resultado pondrá a prueba el respaldo de la sociedad israelí al rumbo político y militar del país después de los ataques del 7 de octubre de 2023.
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