
Un violento robo tipo comando generó conmoción en la cercanía a Rosario luego de que ocho delincuentes armados ingresaran a un barrio cerrado de Alvear, irrumpieran en una vivienda y redujeran a una familia completa durante la madrugada.
El hecho ocurrió cuando el grupo logró acceder al predio privado y se dirigió directamente a una de las casas, lo que refuerza la hipótesis de que contaban con información previa. Una vez frente a la propiedad, forzaron la entrada —derribando la puerta— e ingresaron de manera violenta.
Dentro de la vivienda, sorprendieron a los integrantes de la familia, a quienes redujeron bajo amenazas con armas de fuego. Las víctimas fueron inmovilizadas mientras los asaltantes recorrían el domicilio en busca de dinero y objetos de valor.
Según trascendió, el accionar fue rápido, coordinado y con roles definidos entre los delincuentes, características típicas de un golpe comando. Durante el asalto, los ladrones revisaron distintos ambientes de la casa y provocaron desorden y daños materiales en su búsqueda.
Tras concretar el robo, escaparon del lugar sin ser detenidos. Hasta el momento, no se informó oficialmente el monto de lo sustraído, aunque se confirmó que se llevaron pertenencias de valor.
A pesar de la violencia del episodio, no hubo personas heridas, aunque el impacto emocional en las víctimas fue significativo debido a la situación vivida.
Luego del hecho, intervino personal policial que inició un operativo en la zona para intentar dar con los autores. La investigación se centra ahora en determinar cómo lograron ingresar al barrio cerrado, si hubo fallas en los sistemas de seguridad o complicidad interna, y si el ataque fue planificado a partir de datos previos sobre la vivienda.
El caso generó fuerte preocupación entre vecinos y reavivó el debate sobre la seguridad en urbanizaciones privadas, que suelen contar con controles de acceso y vigilancia permanente, pero que en este caso no lograron evitar el ingreso del grupo armado.
Mientras avanza la investigación, no se descartan nuevas medidas ni allanamientos en las próximas horas para intentar identificar a los responsables de un hecho que volvió a poner en foco la vulnerabilidad incluso en entornos considerados de alta seguridad.
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