
Vladimir Putin reconoció que Rusia no había previsto el alcance que podían tener los ataques ucranianos contra su infraestructura energética y admitió que el gobierno cometió un error al considerar que las instalaciones petroleras quedarían al margen de la guerra.
Durante su participación en el Foro Económico Oriental, celebrado en Vladivostok, el mandatario sostuvo que los recientes ataques provocaron daños concretos y obligaron a reforzar las medidas de protección. “Nos equivocamos”, reconoció al referirse a la evaluación inicial de Moscú sobre el riesgo que representaban las ofensivas con drones.
Putin explicó que Rusia había partido de la idea de que las instalaciones vinculadas al sector petrolero eran objetivos civiles y que, aun en medio del conflicto, no serían atacadas. Sin embargo, aseguró que Ucrania adoptó otra estrategia y comenzó a golpear este tipo de infraestructura.
Según las autoridades rusas, todavía queda alrededor de un 10% de las reparaciones pendientes. Frente a este escenario, el presidente afirmó que la principal respuesta mientras continúen las hostilidades será reforzar las defensas aéreas y proteger las instalaciones consideradas estratégicas.
Putin volvió a hablar de una posible salida negociada
Pese al tono confrontativo de buena parte de su discurso, Putin aseguró que todavía existe una posibilidad de alcanzar un acuerdo que permita poner fin a la guerra.
El mandatario destacó que Estados Unidos y China podrían contribuir a una eventual solución, aunque remarcó que cualquier acuerdo definitivo deberá ser alcanzado entre Rusia y Ucrania.
“¿Hay posibilidades de llegar a una solución? En mi opinión, sí las hay”, sostuvo Putin, quien además afirmó que los contactos entre Moscú y Washington continúan, incluso a través de los canales de inteligencia.
El presidente ruso también elogió la actitud de Donald Trump, a quien describió como alguien comprometido con un trabajo “positivo y constructivo”. Según Putin, los contactos entre los servicios de inteligencia de ambos países continúan funcionando y existe expectativa de que puedan producir resultados.
Acusaciones contra Ucrania y advertencia sobre el espacio aéreo
En paralelo a sus referencias a una eventual negociación, Putin endureció sus críticas contra Kyiv y los países occidentales que respaldan a Ucrania.
El líder ruso acusó a los aliados occidentales de convertirse, según su interpretación, en “cómplices del terrorismo internacional” por no condenar determinadas acciones ucranianas. También calificó como “terrorismo patrocinado por el Estado” los ataques contra embarcaciones civiles, las acciones contra buques mercantes y las amenazas vinculadas con la aviación comercial.
Sus declaraciones se produjeron después de que Volodímir Zelensky advirtiera que el espacio aéreo ruso se está volviendo cada vez más riesgoso para la aviación comercial debido a la intensificación de los ataques con drones. Ucrania, además, pidió a la Organización de Aviación Civil Internacional que evalúe la situación.
Putin descartó una nueva movilización
Otro de los puntos centrales del discurso fue la posibilidad de una nueva convocatoria de soldados. Putin rechazó esa hipótesis y aseguró que Rusia no necesita iniciar una segunda movilización.
El presidente ruso sostuvo que los rumores forman parte de una campaña de desinformación vinculada al escenario político interno y a las próximas elecciones de la Duma Estatal.
Putin también presentó sus propios números sobre la evolución de las fuerzas militares y afirmó que Ucrania estaría sufriendo pérdidas superiores a su capacidad de incorporación de nuevos combatientes. Esas cifras corresponden a estimaciones del gobierno ruso y no pudieron ser verificadas de manera independiente.
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