
Los mercados financieros argentinos operaron nuevamente en terreno positivo este lunes, con una mejora generalizada de los activos y una nueva caída del riesgo país, que se ubicó en torno a los 517 puntos básicos. Se trata del valor más bajo desde junio de 2018 y marca un renovado clima de optimismo entre los inversores.
La suba se dio tanto en acciones como en bonos. Los títulos públicos en dólares avanzaron en promedio un 0,5%, mientras que el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires trepó 2,2% y alcanzó los 3.160.000 puntos, en una rueda acompañada por un contexto internacional favorable.
En paralelo, Wall Street mostró ganancias moderadas, con alzas de entre 0,3% y 0,7% en sus principales índices. En ese escenario, las acciones argentinas que cotizan en Nueva York se destacaron con fuertes subas, como el Banco Francés que avanzó cerca de 8% y Central Puerto que ganó alrededor de 5,5%.
Con este movimiento, el Merval recuperó niveles clave y volvió a ubicarse por encima de los 3 millones de puntos en pesos y de los 2.000 puntos medidos en dólares, zonas que el mercado considera como una posible base para nuevas ganancias en el arranque del año. El índice líder quedó, además, muy cerca de su récord nominal histórico de 3.195.428 puntos, alcanzado en diciembre pasado.
Desde el sector financiero, los analistas destacaron el desempeño de la deuda soberana. “Los bonos soberanos argentinos reaccionan en forma positiva a esta dinámica y el riesgo país se encuentra en su valor mínimo desde 2018. La curva larga de títulos en dólares destaca por su desempeño superior respecto a los instrumentos de menor plazo”, señalaron desde Rava Bursátil.
En cuanto al frente político y económico, los inversores siguen de cerca el inicio de las sesiones extraordinarias del Congreso, previstas para la próxima semana. “La atención estará puesta en el debate de la reforma laboral, que se espera sea tratada en las primeras semanas de febrero”, indicaron desde la consultora Max Capital, al subrayar uno de los posibles catalizadores del mercado.
A nivel internacional, la jornada también estuvo marcada por un nuevo récord del oro, que superó por primera vez los 5.000 dólares la onza, en un contexto de debilidad del dólar estadounidense. El dollar index retrocedió 0,5% y tocó mínimos desde septiembre.
Sobre este fenómeno, el analista Rubén Ullúa afirmó: “Con el oro cotizando en niveles de 5.000 dólares la onza, la relación oro versus petróleo regresa a niveles históricos. Esto indica que el oro está caro o el petróleo está barato. Creo que es momento de vender oro y comprar petróleo”.
En la misma línea, Damián Vlassich, de IOL Inversiones, explicó: “El precio del oro alcanzó un máximo histórico impulsado por tensiones geopolíticas y la presión política sobre la Reserva Federal”. Además, destacó que en los últimos doce meses el metal acumuló una suba cercana al 80% en dólares.
La atención global estará puesta ahora en la decisión de política monetaria que dará a conocer la Reserva Federal de Estados Unidos este miércoles, en una reunión atravesada por tensiones políticas y cuestionamientos a la independencia del organismo. Un dato clave que podría influir en el rumbo de los mercados en los próximos días.
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