Pese a que en las cárceles de Mendoza no se puede utilizar teléfonos celulares 4 internos del penal de San Felipe se mostraron en un video de un youtuber muy conocido. Desde el penal hay abierta una investigación @LVDiez pic.twitter.com/geU2QRSA9h
— Mailen (@MailenSanchez5) July 28, 2026
Lo que parecía una forma más de matar el aburrimiento desde el encierro se transformó en un verdadero escándalo en Mendoza. Un grupo de presos del Complejo Penitenciario San Felipe fue descubierto infraganti en medio de un insólito pasatiempo: se conectaban a videollamadas aleatorias y terminaron saliendo en vivo para los seguidores de un conocido influencer. El “descuido” les salió carísimo y terminaron trasladados a un penal de máxima seguridad.
El episodio saltó rápidamente a la vista de todos en las redes.
“Pese a que en las cárceles de Mendoza no se puede utilizar teléfonos celulares 4 internos del penal de San Felipe se mostraron en un video de un youtuber muy conocido. Desde el penal hay abierta una investigación”, compartió en su cuenta de X la periodista @MailenSanchez5 junto al recorte del video.
El cruce virtual
Todo pasó a través de OmeTV, una plataforma que empareja al azar a usuarios de cualquier lugar del mundo para charlar por video. El algoritmo hizo de las suyas y conectó a los reclusos nada menos que con Valentín Melo, un streamer de Berazategui que arrastra más de 600 mil seguidores.

Durante la transmisión, que lógicamente quedó grabada, el bonaerense notó el tono de voz de quienes estaban del otro lado de la pantalla. “¿De dónde sos, papá? ¿Son de España?”, les preguntó. Lejos de intentar disimular, los internos se sinceraron con total soltura: “Somos de Argentina, estamos en el penal de San Felipe. En Mendoza”. Esos 23 segundos de honestidad brutal bastaron para que el sistema carcelario se pusiera en alerta.
Requisa y traslado
El área de Inteligencia Penitenciaria no tardó en toparse con el video viralizado. Reconocer los rostros y ubicar el pabellón exacto desde donde estaban transmitiendo fue tarea sencilla. La respuesta fue inmediata: las autoridades irrumpieron en las celdas con una requisa sorpresa que terminó con el secuestro de cinco teléfonos celulares en pleno funcionamiento.
Pero la sanción no terminó en el decomiso de los aparatos. A los implicados se les abrieron de forma simultánea causas administrativas, disciplinarias y judiciales. Además, a los tres reclusos que se ven claramente participando del streaming los sacaron de San Felipe y los enviaron sin escalas a una cárcel de alto perfil, donde las condiciones de detención son muchísimo más estrictas.
Tolerancia cero a los celulares
El caso generó revuelo interno porque toca una fibra sensible de la política de seguridad mendocina. Desde diciembre de 2023 rige una prohibición definitiva sobre la tenencia e ingreso de teléfonos móviles en todos los penales de la provincia. El objetivo principal de la medida fue cortar de raíz los delitos planificados desde las celdas, como secuestros virtuales y estafas telefónicas.
Para hacer cumplir esta regla, el Ministerio de Seguridad y Justicia viene invirtiendo fuerte. En abril del año pasado activaron un nuevo sistema de comunicaciones internas para los guardias (tecnología TETRA), lo que les permite no depender de redes móviles comunes. En paralelo, la provincia está avanzando con inhibidores selectivos de señal para bloquear líneas clandestinas —trabajando en conjunto con el ENACOM para no dejar sin servicio a los vecinos del penal— y planea instalar escáneres corporales (Body Scans) para endurecer los controles a las visitas familiares.
Al final del día, esos minutos de fama virtual no solo dejaron a los presos sin sus teléfonos, sino que aceleraron los reflejos de un sistema penitenciario que busca demostrar que la prohibición de celulares no es solo un papel escrito.
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