
Nicolás, el trabajador que fue asaltado mientras vendía junto a su hijo en las inmediaciones del Gigante de Arroyito, habló en exclusiva con RedBoing y contó cómo vivió el violento episodio. Además, agradeció el apoyo recibido y dejó un fuerte mensaje contra la violencia en el fútbol.
Las imágenes del momento en que un grupo de personas que se movilizaban en motos se llevaba parte de la mercadería del puesto se viralizaron en redes sociales. El hecho ocurrió en la previa del clásico rosarino y terminó con dos personas detenidas, luego de que algunos de los involucrados fueran interceptados tras caerse de una moto.
A partir de la difusión del caso, simpatizantes canallas comenzaron a organizarse para ayudar al trabajador, que había perdido mercadería que representaba meses de trabajo.
Una colecta para ayudar a Nicolás
La indignación por el robo rápidamente se transformó en solidaridad. A través de las redes sociales, hinchas de Central impulsaron una colecta para que Nicolás pueda recuperar parte de la mercadería que le sustrajeron.
El caso movilizó a numerosos simpatizantes, que decidieron colaborar económicamente para que el vendedor pueda volver a trabajar y recuperar lo perdido después del episodio.
En diálogo exclusivo con RedBoing, Nicolás contó cómo atravesó el momento y reconoció que sintió “tensión, impotencia e ira” al ver cómo todo el esfuerzo realizado durante meses se desmoronaba. “Vos ves la situación y te sentís impotente al mirar con rabia cómo se morona y cómo se frustra tanto esfuerzo”, relató.
El trabajador también adelantó que junto a su familia preparará un video para agradecer públicamente a todas las personas que se acercaron a colaborar.
“Más que agradecido con toda la sociedad. Si bien somos de Rosario, cuna de la bandera, también somos cuna de la generosidad”, expresó Nicolás, quien destacó que la solidaridad recibida fue “impresionante”.
Además, remarcó que el apoyo no llegó solamente desde Central. Según contó, también recibió mensajes y ayuda de hinchas de la Lepra. “Yo soy súper fanático de Central y me estoy mandando desde hoy temprano mensajes con chicos de Newell’s, que me dieron un apoyo tremendo, nos colaboraron”, señaló.
El mensaje de Nicolás contra la violencia
Más allá de la ayuda recibida, Nicolás aprovechó la entrevista para dejar una reflexión sobre la rivalidad entre Central y Newell’s y pidió que la pasión por los colores no se transforme en violencia. “No es cuestión de que por fanatismo lo llevemos a la agresividad”, sostuvo.
En ese sentido, destacó que algunos hinchas de Newell’s también se comunicaron con él para repudiar lo ocurrido y aseguró que este tipo de hechos termina perjudicando a los propios clubes.
“Muchos chicos se sentían con vergüenza ajena, porque se manchan los colores, y lo mismo pasa muchas veces con nosotros, con los chicos de Central”, explicó.
Para Nicolás, la rivalidad debe mantenerse dentro del ámbito deportivo: “Tenemos que entender tanto de la parte de Newell’s como de la parte canalla que son colores, que es un sentimiento, una pasión que tenemos, pero que esa pasión, ese sentimiento, no tiene que llegar al grado de fanatismo extremo para que se genere la violencia”.
No está bueno, y en este caso muchas veces termina pagando gente inocente.
En su reflexión, también recordó el caso de Ivana Garcilazo, la hincha de Rosario Central asesinada en septiembre de 2023 luego del clásico rosarino, y lo mencionó como un ejemplo extremo de las consecuencias que puede tener la violencia vinculada al fútbol. “Fue un caso horrible. También llevó el fanatismo a tal grado de violencia que terminó por acabar con la vida de Ivana”, expresó.
El gesto de Jorgelina Cardoso
Entre las muestras de apoyo hubo una particularmente especial. Jorgelina Cardoso, esposa de Ángel Di María, se acercó personalmente para acompañar a Nicolás luego de lo ocurrido y le llevó un regalo al hijo del vendedor: una camiseta de Central firmada por Di María, un gesto que emocionó a la familia.
La camiseta tuvo un significado especial para el niño, que se encontraba junto a su padre cuando ocurrió el robo.
De esta manera, lo que comenzó como una escena de violencia y dejó a un trabajador sin su mercadería terminó generando una respuesta colectiva de solidaridad. La reacción de los hinchas permitió que Nicolás no quedara solo y que comenzara a recuperar aquello que había perdido durante el robo.
Mientras continúa agradeciendo las muestras de apoyo, el vendedor también dejó un mensaje que trascendió el episodio: la pasión por un club no debería convertirse nunca en una excusa para la violencia.
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