
Si tuviéramos que viajar a pequeños mundos donde el agua y las luces crean una sinfonía de sensaciones, las obras de Gyula Kosice son el destino perfecto.
El Museo Municipal de Bellas Artes Juan B. Castagnino abrió sus puertas este jueves a la muestra “Gyula Kosice: En tiempo real”: un pantallazo a la cabeza del artista argentino que refleja sus pensamientos sobre la tecnología y el arte. La invitación es ir más allá de los espacios y atravesar infinidades de elementos que reflejan la calma del agua y la necesidad de reposar en distintas órbitas.
La exhibición, de esta manera, marca el regreso de las grandes obras de Kosice al país tras su paso por el Museum of Fine Arts of Houston, y constituye además su primera muestra individual en Rosario.
Curada por Jazmín Adler, la exposición recorre desde sus primeras experimentaciones —como la escultura Röyi (1944)— hasta su proyecto más ambicioso, la “Ciudad Hidroespacial”, una visión futurista que imagina a la humanidad habitando estructuras suspendidas en el espacio.
El recorrido, dividido en ejes y núcleos temáticos, también dialoga con referentes como Antonio Berni y Lucio Fontana, e incorpora producciones contemporáneas que muestran la vigencia de su pensamiento.

Las construcciones hidroespaciales transmiten la quietud y el silencio de estar suspendidos en un silencio azul profundo. En palabras de Kosice, el artista describe la utilización de líquidos como “una conducta poética, cambiante y móvil”.
“Mis dudas encuentran, sin embargo, un atenuante, puesto que a pesar de tantos equívocos, el mecanismo de la imaginación flota sobre aguas claras y densas”.
Además, la programación cultural se amplía con propuestas complementarias. Entre ellas se destaca la proyección de “Travesía intergaláctica: La Ciudad Hidroespacial” en la Sala Planetario del Complejo Astronómico Municipal de Rosario, con funciones gratuitas, que invitan a profundizar en el universo conceptual del artista.
Gyula sostenía que “de un arte de integración con la ciencia y lo tecnológico, devendrá la próxima constelación de mitologías”. Su pensamiento, adelantado para la época, refleja su visión del mundo y su sensibilidad, donde el Neón y el agua conviven en medias esferas y resisten en el tiempo de la pausa y la proyección.

“A todas luces se incrementará esencialmente la imaginación y la mayor conquista será la de nuestro propio tiempo personal e intransferible” recitaba Kosice en “Siendo que el supuesto mensaje del arte es fragmentario, corresponde eliminar las redundancias”.
Las luces de colores cambiantes y la lluvia interminable dentro de las esferas regalan una galaxia futurista, donde la presencia kosiceana revela que la tecnología y el arte pueden crear un poema en movimiento, capaz de expandir la percepción y proyectar al espectador hacia un horizonte tan sensible como infinito.
La muestra podrá visitarse hasta agosto de miércoles a viernes de 14 a 20; y sábados, domingos y feriados de 11 a 20. Con esta propuesta, Rosario reafirma su lugar como polo cultural y vuelve a posicionarse como un punto clave para acercar grandes referentes del arte a nuevas audiencias.
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