
El Banco Industrial, conocido comercialmente como Bind, dejará de tener presencia física propia en Rosario. La entidad acordó la venta de 28 sucursales en el país de su negocio minorista al Banco Patagonia, en una operación que también incluye el traspaso de clientes, productos y empleados vinculados a esa actividad.
En la ciudad, el movimiento tendrá un efecto directo sobre la sucursal que Bind tiene en calle Sarmiento 746, a metros de peatonal Córdoba. Allí trabajan actualmente cinco personas y, según la información que recibió el gremio bancario, la oficina dejaría de funcionar una vez que se complete la operación.
La particularidad es que la sucursal que ahora tiene los días contados funciona en un edificio que el propio Banco Industrial construyó desde cero hace apenas unos tres años. La entidad dejó entonces su tradicional ubicación sobre calle Santa Fe y encaró la construcción de una nueva sede en Sarmiento, con planta baja y un piso, para concentrar allí sus operaciones y darle una nueva imagen a su presencia en Rosario.
Ahora, esa inversión inmobiliaria quedará en medio del cambio de estrategia que atraviesa el banco. La alternativa que se maneja para los empleados es su reubicación dentro de las cuatro sucursales que Banco Patagonia ya tiene en Rosario. Así lo explicó a este medio Sergio Rivolta, secretario general de La Bancaria Rosario. “El banco tenía una sola sucursal, en la calle Sarmiento, con un grupo de empleados que, en teoría, serían reubicados”, señaló.
El dirigente aclaró que todavía no hay una definición formal sobre el cronograma ni sobre la modalidad que tendrá el traspaso. La información que recibió el sindicato surgió a partir de los primeros contactos relacionados con la venta de las sucursales. Rivolta estimó que la integración definitiva podría concretarse durante los primeros meses de 2027.
Cambio de banco, no de trabajo
El cierre de la sucursal de Sarmiento 746 no implicaría, al menos en principio, una pérdida de puestos laborales. La intención sería que los trabajadores continúen dentro de Banco Patagonia, de capitales brasileños, y sean distribuidos entre las distintas oficinas que la entidad tiene en la ciudad. “Respecto de los puestos de trabajo de esos compañeros, en principio, no habría ningún inconveniente”, sostuvo Rivolta.
El punto todavía sujeto a definición es cómo se instrumentará esa transición. La sucursal de Bind dejaría de operar y los clientes pasarían a ser atendidos por la estructura del Patagonia. La operación, de todos modos, todavía debe completar el proceso de autorizaciones correspondiente antes de hacerse efectiva. Hasta entonces, Bind continuará operando con normalidad y la sucursal rosarina seguirá abierta.
Patagonia amplía su red
La compra de las 28 sucursales le permitirá a Banco Patagonia ganar presencia en el negocio minorista y sumar una importante cartera de clientes. El acuerdo contempla el traspaso de la red de sucursales y de los negocios vinculados a la banca de individuos, junto con los clientes y productos asociados. Para Patagonia, la operación representa una expansión de su presencia territorial y un crecimiento en el segmento minorista. La entidad pasará a sumar las 28 oficinas que hasta ahora formaban parte de la red de Bind y ampliará de manera significativa su cartera de clientes.
En cambio, el Banco Industrial deja las sucursales pero se queda con la Banca Zafiro, su negocio de banca privada, además de las operaciones vinculadas al segmento corporativo, empresas y pymes y el desarrollo de servicios financieros digitales. De esta manera, la salida de las sucursales no implica la desaparición de Bind del mercado sino la concentración del grupo en el segmento de alto poder adquisitivo.
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