
Una catedral argentina fue elegida la más linda del mundo tras imponerse en un certamen internacional que enfrentó a algunos de los templos religiosos más emblemáticos del planeta. En la final obtuvo el 93% de los votos y superó a una de las construcciones más reconocidas de Italia.
Se trata de la Catedral de la Inmaculada Concepción de La Plata, que se consagró ganadora del denominado “Mundial de Catedrales”, una competencia organizada por la cuenta de Instagram @documentales_de_bolsillo.
La elección se realizó mediante votación popular y reunió a miles de usuarios, que fueron seleccionando sus templos favoritos a lo largo de las distintas etapas del certamen.
En la definición, la Catedral de La Plata se impuso ante la Catedral de Santa María del Fiore, ubicada en Florencia, Italia, y obtuvo una contundente diferencia de votos.
Pero el recorrido del templo argentino hacia el primer puesto había comenzado varias rondas antes. En su camino también logró superar a construcciones de enorme reconocimiento internacional, entre ellas Notre Dame de París, el Duomo de Milán y la Catedral de Colonia.
El resultado volvió a poner en el centro de la escena a una de las grandes obras arquitectónicas de Argentina y de América Latina, que además de su valor religioso se convirtió en uno de los principales atractivos turísticos de la capital bonaerense.
La historia de la Catedral de La Plata
La construcción de la Catedral de La Plata comenzó en 1884, apenas dos años después de la fundación de la ciudad, y el templo fue inaugurado en 1932.
El proyecto estuvo a cargo del ingeniero y arquitecto Pedro Benoit, quien tomó como referencia las grandes catedrales góticas europeas para diseñar una obra monumental adaptada al trazado de la nueva capital de la provincia de Buenos Aires.
El edificio es considerado una de las máximas expresiones del neogótico en América y se destaca por sus dos torres de 112 metros de altura, que se encuentran entre las más elevadas del continente.
Uno de sus rasgos más particulares es el uso predominante de ladrillo visto en su construcción. A diferencia de numerosas catedrales europeas, levantadas principalmente en piedra, el templo platense presenta una imagen exterior dominada por el ladrillo, lo que le otorga una identidad arquitectónica particular.
La fachada principal está coronada por un enorme rosetón y presenta pináculos, agujas y esculturas que remarcan las líneas verticales características de la arquitectura gótica.
En el interior se destacan la gran nave central, las bóvedas de crucería, los vitrales y las distintas imágenes y ornamentaciones religiosas que forman parte del patrimonio del templo.
Qué se puede visitar
La Catedral está ubicada frente a Plaza Moreno, en pleno centro del eje fundacional de La Plata. Su ubicación permite apreciar además el particular diseño urbano de la ciudad, caracterizado por sus diagonales, plazas y amplios espacios verdes.
El recorrido turístico incluye distintos sectores del edificio, entre ellos la nave principal, la cripta y el museo, donde se conservan planos originales, objetos litúrgicos y documentos relacionados con la construcción de la catedral.
Uno de los principales atractivos es el mirador, al que se puede acceder mediante un ascensor. Desde allí se obtiene una vista panorámica de Plaza Moreno y de buena parte del característico trazado urbano platense.
La visita también permite observar de cerca los grandes vitrales del templo. La luz natural que atraviesa los vidrios de colores genera distintos efectos en el interior y permite apreciar detalles arquitectónicos que muchas veces no se perciben desde el exterior.
El reconocimiento obtenido en el “Mundial de Catedrales” suma así un nuevo atractivo a un edificio que desde hace décadas forma parte del patrimonio arquitectónico y turístico de La Plata y que ahora recibió, a través del voto popular, un reconocimiento de alcance internacional.
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