Dólar

Dólar Oficial:$900.5 / $940.5
Dólar Blue:$1480 / $1500
Dólar Bolsa:$1407.1 / $1417.7
Dólar Contado con liquidación:$1420.5 / $1424
Dólar Mayorista:$894.71 / $934.63
Policiales

Uno de los acusados por el crimen del casino, a los jueces: “Yo me voy, ustedes sigan con el juicio”

“Yo me voy. Ustedes sigan igual con el juicio, total ya sé que me van a condenar”, dijo Carlos Damián “Toro” Escobar desde la cárcel federal de Ezeiza. Es uno de los acusados por el crimen de un apostador en el casino de Rosario en enero de 2020. Y le hablaba a los jueces Gonzalo Fernández Bussy, Rodrigo Santana y Aldo Bilbao Benítez, a los fiscales, abogados defensores y al público presente en la sala 7 del Centro de Justicia Penal en el juicio por aquel hecho, que comenzó este jueves. Un rato después, el abogado defensor de “Guille” Cantero, también imputado por el crimen, pedía evitarse él mismo y su defendido participar de las audiencias que no aludan directamente al líder de Los Monos.

Los jueces le negaron por unanimidad ese último pedido a Gonzalo Armas, de la Defensoría Pública provincial, y a cargo en este caso de la defensa de Cantero . Pero los dos momentos citados en la apertura de esta nota pintan el tono con el que se inició el juicio por el asesinato del casino. Para empezar, apenas iniciado el debate, Escobar se había levantado del Zoom sin avisar, lo que obligó a un cuarto intermedio de casi una hora, porque en ese momento los fiscales Matías Edery y Luis Schiappa Pietra daban sus alegatos de apertura.

“Los acusados deben estar presentes al menos en este momento y en los alegatos de cierre”, explicó uno de los jueces. Para esa altura, como los chicos a los que no les daba ganas de conectarse a clase durante la pandemia, Escobar ya se había ido de la pantalla. Su abogado, Leonel Rittiner, explicó en ese momento que su defendido tenía una dolencia que lo aquejaba.

Cuando la audiencia se retomó, el propio Escobar pidió la palabra. Allí dijo que sigan el juicio sin él y explicó que viene hace varios días en huelga de hambre, en reclamo por sus condiciones de detención, que se habrían endurecido. Pidió además que se permita el ingreso de un médico a su celda para revisarlo.

Durante las dos horas siguientes, se siguió con la jornada de apertura. Se trata de un crimen cuya investigación dejó al desnudo una verdadera cloaca institucional, con evidencia que mostró a policías, fiscales e inclusive un sector de la política, en connivencia con una trama de juego ilegal en la provincia. Para las defensas, ese aspecto colateral de la causa del asesinato en el casino “no tiene nada que ver” con este juicio e inclusive pidieron invalidar las escuchas telefónicas que se presentarán como evidencia del propio hecho. Los mismos abogados se quejaron varias veces de la poca comunicación que pueden tener con sus defendidos presos.

Pero casi sobre el final llegaría algo insólito, con la última intervención de la abogada de Maximiliano “Cachete” Díaz, detenido en la cárcel de Piñero y para la Fiscalía el principal responsable de organizar las extorsiones y coautor del homicidio: solicitó que haya alguien del Servicio Penitenciario que le empuje la silla de ruedas cuando va a ver a su defendido a la prisión, porque “el pabellón es muy grande”. Vale la pena mencionar que para salir del Centro de Justicia Penal, la letrada lo pudo hacer por sus propios medios, acompañada por un bastón.

“Fue un comienzo accidentado. Suele pasar cuando son acusados que están en penitenciarías y no están bajo el control de los jueces aquí en la sala de audiencia”, explicó al salir el fiscal Matias Edery, en diálogo con Red Boing. Y sumó después: “El hecho se dio cuando una moto pasó disparando por calle Moreno y le dio muerte a un apostador de Las Parejas que había venido a Rosario al casino, que de manera casual fue asesinado cuando salió a fumar. Nosotros encontramos que había un grupo criminal realizando extorsiones y que en ese marco, querían extorsionar al City Center. Acá pedimos 22 años para Guille Cantero, 36 para Cachete Díaz, 20 años para Escobar y 18 años para Otniel De León. Además, vimos que había una red de complicidades, que estaban a la vista en el teléfono de Díaz. Este caso llevó a investigar el juego clandestino, derivó en la destitución de los fiscales Serjal y Ponce Asahad por corrupción, más el senador Traferri investigado a la espera de una resolución que nos permita avanzar contra él”.

Comentarios

5