
Un vecino del barrio privado Los Alisos, en Nordelta, fue denunciado después de ser filmado mientras disparaba con un arma contra varios carpinchos que se encontraban en el jardín de su vivienda.
El episodio ocurrió el 17 de septiembre en el lote 90 y las imágenes fueron registradas por otros habitantes del barrio. Los videos luego fueron incorporados a la investigación y permitieron avanzar en la identificación del hombre señalado.
En las grabaciones se observa al vecino, vestido con un pijama de cuadros, caminando por el sector de la pileta mientras sostiene un arma y apunta en dirección a los animales.
Cómo comenzó la investigación
De acuerdo con la información difundida sobre el caso, vecinos de Los Alisos denunciaron lo ocurrido ante la administración del barrio el mismo día del episodio. Al día siguiente, la Asociación Vecinal Nordelta (AVN) presentó una denuncia penal ante la Policía de la provincia de Buenos Aires.
La investigación quedó inicialmente encuadrada como un presunto caso de maltrato animal, en el marco de la Ley 14.346 de Protección Animal.
A esa figura podrían sumarse otras investigaciones relacionadas con la tenencia o portación del arma, si se determina que no contaba con las autorizaciones correspondientes. También fueron mencionadas presuntas amenazas contra vecinos que habrían aportado información sobre el episodio.
Según testimonios recogidos entre residentes, no sería el primer episodio en el que el hombre habría sido observado efectuando disparos contra carpinchos. Esos antecedentes deberán ser establecidos por la investigación judicial.
Qué dijo la Asociación Vecinal Nordelta
Ante la situación, la Asociación Vecinal Nordelta remarcó que la convivencia con la fauna silvestre forma parte de la identidad de la comunidad y cuestionó especialmente el uso de armas dentro de una zona residencial.
Desde AVN confirmaron que realizaron una denuncia penal el 18 de septiembre y que aportaron a la Justicia el material disponible para esclarecer lo ocurrido.
La entidad también sostuvo que el uso de armas en zonas residenciales representa un riesgo para los vecinos y señaló que continuará colaborando con la investigación.
El caso volvió a poner en primer plano una discusión que desde hace años atraviesa a Nordelta: cómo convivir con la creciente presencia de carpinchos y qué medidas pueden adoptarse para evitar conflictos entre los animales y los habitantes de los barrios privados.
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