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Tras casi 20 años de abandono, arrancó la reconversión de un gigante del centro

El proyecto combina viviendas, oficinas, locales comerciales y espacios de coworking en dos torres, con patios centrales y amenities. 

El histórico edificio de San Martín 520, uno de los grandes “elefantes blancos” del centro de Rosario, ya está en obra para convertirse en Ivory, un complejo inmobiliario de usos mixtos con viviendas, oficinas y locales comerciales. Tras casi dos décadas de abandono, G70 Desarrollos y Grupo AM impulsan la reconversión de las dos torres de hormigón inconclusas, con accesos independientes y patios centrales que conectarán los distintos niveles.

La propuesta apunta a recuperar la estructura existente y adaptarla a las demandas actuales del mercado inmobiliario, sin demoler lo construido. El complejo tendrá dos torres con accesos independientes, patios centrales que atravesarán los pisos y una distribución que separará el sector residencial del corporativo, integrando viviendas, oficinas y espacios comerciales en un mismo desarrollo.

“Nos encontramos con una estructura que, en líneas generales, estaba muy bien. Ahora estamos realizando análisis con distintos profesionales locales y extranjeros para tener certezas sobre el estado del edificio de punta a punta”, explicó a Red Boing Yoel Milsztejn, director general de Grupo AM y G70 Desarrollos. El nombre elegido para el emprendimiento también remite a la historia del inmueble. “Este proyecto es uno de los elefantes blancos de la ciudad. Los colmillos del elefante son de marfil y de ahí surge el nombre Ivory”, explicó Milsztejn.

La apuesta no consiste solamente en terminar una obra que quedó paralizada durante años, sino también en adaptar el edificio a las demandas actuales del mercado inmobiliario. La propuesta suma unidades residenciales, oficinas y espacios comerciales en una ubicación estratégica, a pocas cuadras del río y en el borde del microcentro rosarino.

Dos torres con viviendas, oficinas y coworking

El proyecto tendrá una organización diferenciada entre los dos bloques. La torre del frente estará destinada a viviendas, con semipisos y pisos exclusivos, mientras que la del contrafrente concentrará las oficinas. Cada sector contará con ingresos, amenities y núcleos de circulación independientes. La propuesta residencial incluirá departamentos de dos y tres dormitorios, mientras que el sector corporativo buscará captar empresas y profesionales que demandan espacios de trabajo en el centro de la ciudad. El complejo también contará con dos niveles de cocheras, distribuidos de acuerdo con las distintas tipologías.

Uno de los puntos destacados del diseño será la presencia de dos patios centrales que atravesarán los pisos y aportarán luz y espacios abiertos al conjunto. En el último nivel habrá una unidad exclusiva con terraza, quincho y jacuzzi privado. La planta baja y el primer piso estarán destinados a un local comercial de grandes dimensiones. Según explicó Milsztejn, el objetivo es encontrar un locatario o comprador que desarrolle una propuesta gastronómica o institucional. El diseño también contempla la posibilidad de que un mismo operador ocupe esos dos niveles y el segundo piso, conectados mediante un núcleo exclusivo de ascensores y escaleras.

Ese segundo nivel tendrá una planta completa de casi 900 metros cuadrados y un patio de uso exclusivo. La intención es captar un operador de coworking que pueda aprovechar la superficie y ofrecer espacios de trabajo compartidos en una zona céntrica.

Una apuesta por recuperar el centro

La reactivación de San Martín 520 se suma a la discusión sobre el futuro del centro rosarino y la posibilidad de recuperar inmuebles que quedaron fuera de uso durante años. En este caso, la combinación de viviendas, oficinas y espacios comerciales busca generar actividad en distintos horarios y ampliar los usos de una zona que históricamente estuvo vinculada con la actividad administrativa y comercial.

El proyecto también se inscribe en una tendencia del mercado inmobiliario hacia desarrollos de usos mixtos, que integran distintas funciones dentro de un mismo complejo. La combinación de departamentos, oficinas, coworking, gastronomía y amenities apunta a captar públicos diferentes y diversificar las posibilidades de ocupación.

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