
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, decidió suspender su presentación prevista para el próximo 2 de julio en el Senado, donde iba a brindar su segundo informe de gestión ante la Cámara alta. La cancelación se produjo en un contexto de creciente tensión política, marcado por los intentos de la oposición de avanzar con una interpelación en su contra.
La decisión fue comunicada este jueves, pese a que anteriormente el funcionario había enviado una nota a la vicepresidenta Victoria Villarruel confirmando su presencia en el recinto para el primer jueves de julio. Finalmente, el informe de gestión quedó sin efecto.
Según trascendió, la suspensión se produjo luego de que la titular del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, le recomendara no asistir. La dirigente consideró que la presentación no aportaría beneficios políticos para el Gobierno en medio del clima de confrontación con la oposición.
“Es un desgaste sin sentido”, sentenció Bullrich al justificar su postura respecto de la presencia de Adorni en la Cámara alta.
La estrategia para evitar una interpelación
El pedido de Bullrich se produjo el lunes, un día antes de una reunión de labor parlamentaria convocada para definir las condiciones en las que los senadores podrían debatir una eventual interpelación al jefe de Gabinete.
La exministra de Seguridad también se mantuvo al margen de los encuentros que Adorni sostuvo este martes en la Casa Rosada con senadores de La Libertad Avanza, una ausencia que fue interpretada como una nueva señal de diferenciación interna. El gesto se sumó a sus recientes cuestionamientos por las explicaciones públicas del funcionario sobre sus declaraciones juradas, que consideró no como un error sino como una “omisión ética”.

A pesar de esas diferencias, Bullrich encabeza en el Senado los esfuerzos del oficialismo para bloquear cualquier intento opositor de avanzar contra Adorni.
De acuerdo con lo acordado la semana pasada en labor parlamentaria, una mayoría simple sería suficiente para convocar al jefe de Gabinete a brindar explicaciones e incluso abrir la puerta a una eventual moción de censura. Sin embargo, desde la Casa Rosada sostienen una interpretación distinta: argumentan que cualquier proyecto que no cuente con dictamen previo necesita el respaldo de dos tercios de la Cámara, una cifra mucho más difícil de alcanzar.
Con ese argumento, el oficialismo intenta trasladar la discusión a las comisiones y ganar tiempo mientras intensifica las negociaciones con sectores aliados para blindar políticamente al funcionario.
No obstante, desde sectores del PRO advirtieron que Adorni igualmente deberá responder ante el Congreso, ya sea en una u otra cámara. “Si no va al Senado, tiene que venir a Diputados”, remarcaron desde la oposición.

En paralelo, Adorni reunió al bloque oficialista del Senado en Balcarce 50 para coordinar la estrategia legislativa de las próximas semanas. La presencia de Karina Milei en esos encuentros fue interpretada como una nueva demostración de respaldo político hacia el jefe de Gabinete.
Durante una de las reuniones, el funcionario buscó transmitir tranquilidad a los legisladores oficialistas y reafirmar su situación ante las críticas opositoras. “No robó”, aseguró Adorni ante los presentes, al tiempo que afirmó contar con la confianza plena del presidente Javier Milei y de su hermana Karina.
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