
El fantasma del microtráfico volvió a cobrarse una vida en el cordón industrial. Cerca de las 0.30 de este miércoles, el sonido de las balas sacudió la madrugada de Fray Luis Beltrán. Dos sicarios a bordo de una moto oscura de baja cilindrada frenaron frente a una vivienda ubicada en Saavedra al 900. Uno de ellos bajó, ejecutó a Ayelén Noemí Ramos y escapó amparado por la noche. El ataque se produjo con un nivel de violencia escalofriante: en la casa estaban los dos hijos de la víctima, de apenas 12 y 14 años, quienes escucharon en primera persona la ráfaga letal.
La escena del crimen, que quedó bajo la órbita de la fiscal Victoria Vigna, mostró la crueldad de un ataque directo. Los peritos de la Policía de Investigaciones recolectaron al menos cinco vainas servidas calibre 9 milímetros y un plomo encamisado en un patio interno, pegado a la ventana de la habitación donde yacía el cuerpo. Ramos recibió múltiples impactos letales en el tórax y la espalda, lo que provocó que los médicos del SIES solo pudieran constatar su fallecimiento al llegar al lugar.

Lejos de tratarse de un hecho aislado, el domicilio de la calle Saavedra ya estaba bajo la lupa del fiscal provincial César Pierantoni. La propiedad arrastraba dos allanamientos recientes por venta minorista de drogas, el último de ellos ejecutado apenas el pasado 28 de agosto por la brigada de Microtráfico, donde se secuestró cocaína y dinero. Este prontuario, sumado a que la pareja de la mujer se encuentra detenido por infracción a la Ley de Drogas, consolida la hipótesis de un brutal ajuste de cuentas o un mensaje mafioso territorial. Para avanzar con el móvil y los autores, la Justicia ordenó peritar de urgencia el celular de la víctima.
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