
El proyecto impulsado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para abrir la puerta a inversores privados en los negocios comerciales del organismo sumó un nuevo obstáculo. La Confederación Asiática de Fútbol (AFC) anunció que rechazará el FIFA Forward Enterprise (FFE), alineándose con las posturas ya expresadas por la UEFA y la Concacaf.
En un comunicado, la entidad asiática sostuvo que la iniciativa carece del consenso necesario para avanzar y advirtió que las diferencias generadas dentro del fútbol internacional dificultan su aprobación. Además, cuestionó el proceso de consulta impulsado por la FIFA y reclamó mayor transparencia en la toma de decisiones.
Un escenario cada vez más adverso para Infantino
La decisión de la AFC representa un duro revés para el mandatario, ya que la confederación reúne a 46 federaciones nacionales. Sumadas a las 55 asociaciones de la UEFA y las 35 de la Concacaf, ya son 136 de las 211 federaciones miembro que, en principio, se muestran contrarias al proyecto.
Aunque la FIFA sostiene que el plan solo necesita una mayoría simple para ser aprobado, algunos especialistas plantean que, al implicar cambios estructurales en el funcionamiento comercial del organismo, podría requerir una mayoría calificada cercana al 75% de los votos.
Frente a este escenario, la estrategia de Infantino apunta a convencer directamente a cada federación, más allá de la posición institucional adoptada por las confederaciones.
La FIFA insiste en seguir adelante
Desde la Casa Madre del fútbol defendieron la propuesta y aseguraron que el debate quedó condicionado por información errónea difundida públicamente.
El organismo remarcó que cada una de las 211 asociaciones nacionales debe tener la posibilidad de analizar el proyecto de forma independiente y decidir su voto sin quedar representada automáticamente por la postura de su confederación.
África y Oceanía todavía no fijaron posición
Mientras Asia, Europa y Norteamérica ya expresaron su rechazo, otras regiones mantienen una postura más cauta.
La Confederación Africana (CAF) informó que debatirá la iniciativa durante una reunión de su Comité Ejecutivo prevista para los próximos días, mientras que la Confederación de Oceanía (OFC) abrió un proceso de consultas con sus asociaciones antes de adoptar una decisión definitiva.
En ambos casos evitaron pronunciarse a favor o en contra y manifestaron su intención de analizar la propuesta antes de emitir una postura oficial.
El debate de fondo
El FIFA Forward Enterprise plantea trasladar los negocios comerciales y la organización de eventos de la FIFA a una empresa subsidiaria controlada por el organismo, con la promesa de incrementar los ingresos y distribuir mayores recursos entre las federaciones nacionales.
Según la FIFA, el esquema permitiría que cada asociación reciba hasta 20 millones de dólares durante los próximos cuatro años para desarrollar el fútbol en su país.
Sin embargo, sus detractores advierten que el ingreso de capitales privados podría afectar el control que las federaciones ejercen sobre uno de los activos más valiosos del deporte mundial y alterar el modelo de gobernanza de la entidad, en un contexto especialmente sensible de cara a las elecciones presidenciales de la FIFA previstas para marzo de 2027.
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