
El acuerdo comercial alcanzado entre Argentina y Estados Unidos comienza a mostrar sus primeras consecuencias para el mercado automotor. Uno de los aspectos más relevantes del entendimiento bilateral es la posibilidad de importar vehículos fabricados en territorio estadounidense sin abonar el arancel extrazona del 35%, una medida que promete ampliar la oferta disponible y modificar la dinámica de precios en distintos segmentos.
Aunque todavía resta la reglamentación definitiva, las principales automotrices ya analizan qué modelos podrían ingresar al país bajo este nuevo esquema. El sistema contempla un cupo anual de 10.000 unidades que serán adjudicadas por orden de solicitud, bajo el mecanismo conocido como “first come, first served”.
El beneficio alcanzará a automóviles, SUV, pick ups y utilitarios livianos con motorizaciones nafteras, diésel, híbridas o eléctricas, siempre que hayan sido producidos en Estados Unidos.
Uno de los cambios más importantes será el reconocimiento por parte de Argentina de las normas de seguridad y emisiones vigentes en el mercado estadounidense. Esto permitirá agilizar los procesos de homologación, reducir costos y acelerar la llegada de modelos que hasta ahora no estaban disponibles para los consumidores argentinos.
Dentro del segmento de las pick ups, el nuevo régimen favorece especialmente a las camionetas full size. Entre ellas aparece la Toyota Tundra, que podría convertirse en una de las principales beneficiadas gracias a las condiciones establecidas para diferenciar estos vehículos de las camionetas medianas fabricadas en el país.
En el rubro de los SUV también surgen nombres que generan expectativa. General Motors evalúa el desembarco de modelos como el Chevrolet Tahoe y el Chevrolet Suburban, vehículos que ya fueron exhibidos en distintas acciones promocionales para medir la respuesta del mercado argentino.
En el segmento premium, una de las alternativas que se encuentran bajo análisis es el Mercedes-Maybach GLS, uno de los SUV de lujo más exclusivos de la marca alemana.
El acuerdo no solo podría favorecer la llegada de nuevos productos. También tendría impacto sobre vehículos que ya se comercializan en el país. La eliminación del arancel permitiría reducir costos de importación y mejorar la competitividad de varios modelos.
Ford ya comenzó a mostrar algunas señales en ese sentido. En las últimas semanas se registraron reducciones de precio en el Mustang GT y en el Mustang Dark Horse, aunque en esos casos también influyó la eliminación de impuestos internos aplicada por el Gobierno nacional.
Otros modelos que podrían verse beneficiados por el nuevo esquema son la Ford F-150, la Honda CR-V y varios SUV de BMW producidos en plantas estadounidenses.
Mientras el sector aguarda la reglamentación final, fabricantes e importadores siguen de cerca los detalles operativos que definirán cómo se distribuirá el cupo anual. De concretarse según lo previsto, el acuerdo podría reconfigurar parte de la oferta automotriz argentina, impulsar una mayor competencia y brindar nuevas alternativas para los consumidores.
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