
En medio del fuerte aumento de los costos de construcción en Argentina, comenzaron a desembarcar en el mercado las primeras casas prefabricadas chinas, una alternativa modular que promete reducir de manera considerable el valor del metro cuadrado y acortar los tiempos de obra.
Según trascendió, algunos modelos importados ya se comercializan desde los $931.000 por metro cuadrado, una cifra muy inferior a los valores actuales de la construcción tradicional en el país, que hoy oscilan entre $1.600.000 y $2.500.000 por m2 dependiendo de la calidad de los materiales, la ubicación y las terminaciones elegidas.
Al tipo de cambio actual, construir una vivienda convencional en Argentina puede costar entre USD 1.062 y USD 1.841 por metro cuadrado, mientras que las casas modulares chinas están desde unos USD 660 por m2. La diferencia puede alcanzar hasta USD 1.000 menos por metro cuadrado en comparación con una obra tradicional.
Las viviendas están construidas con estructuras de acero galvanizado y paneles tipo sándwich, materiales que buscan mejorar la aislación térmica y reducir los tiempos de montaje. Los modelos disponibles van desde los 37 hasta los 74 metros cuadrados y pueden incluir cocina, baño, instalaciones eléctricas básicas, ventanas con doble vidrio y distintas opciones de mobiliario.
Uno de los puntos que más llama la atención es la velocidad de instalación. Los fabricantes aseguran que algunos módulos pueden quedar completamente armados en apenas 10 horas, siempre que el terreno ya cuente con una base preparada.
El sistema modular llega prácticamente listo para ensamblar, lo que permite disminuir significativamente la cantidad de mano de obra y acelerar la ejecución del proyecto. Además, entre las ventajas destacadas aparecen el menor costo inicial, la posibilidad de ampliación futura, la resistencia al fuego y la humedad, y un diseño adaptable a distintos terrenos.
Sin embargo, especialistas advierten que existen costos adicionales que deben contemplarse antes de avanzar con este tipo de operaciones. El precio publicado no incluye gastos de importación, envío internacional, impuestos aduaneros, logística local ni la adecuación del terreno donde se instalará la vivienda.
También remarcan que no todos los municipios tienen regulaciones claras para este tipo de construcciones modulares, por lo que los requisitos pueden variar según cada jurisdicción.
Otro punto importante es el financiamiento. Muchas de estas viviendas no califican para créditos hipotecarios tradicionales debido a que se trata de productos importados y no de construcciones convencionales.
De todos modos, el desembarco de estas casas prefabricadas comenzó a despertar interés en un contexto donde acceder a la vivienda propia resulta cada vez más complejo para gran parte de los argentinos.
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