
El economista y especialista en comercio exterior, Miguel Ponce, analizó en Radio Boing 97.3 las consecuencias de la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping y aseguró que el encuentro terminó siendo muy negativo para Estados Unidos. Según explicó, la reacción de los mercados internacionales dejó en evidencia la falta de acuerdos concretos y el fortalecimiento de la posición china en medio de las tensiones geopolíticas globales.
“Hoy es el primer día en que funcionan los mercados después de la visita de Trump a Xi Jinping y los mercados están diciendo explícitamente lo mal que terminó la reunión para Estados Unidos”, sostuvo Ponce en el programa Antes de Todo. El especialista remarcó que hubo fuertes caídas en las bolsas asiáticas y la volatibilidad de las bolsas europeas, además de importantes subas en el precio internacional del petróleo, con el Brent y el WTI superando los 112 dólares.
El analista explicó que uno de los principales indicadores del fracaso diplomático fue la existencia de dos comunicados separados tras la reunión. “Habitualmente, cuando una cumbre termina bien, hay un comunicado conjunto. Cuando aparecen dos comunicados distintos, eso marca claramente que no hubo acuerdos”, afirmó. Entre los principales puntos de conflicto mencionó la situación de Irán, el estrecho de Ormuz y el futuro de Taiwán, temas sobre los cuales ambas potencias mantuvieron posiciones opuestas.
El comunicado con el que se expresó Trump advertía que tanto Rusia como China no iban a dejar caer a Irán, pero paralelamente a esto ambas potencias están ampliando sus ayudas a través de terceros países, fundamentalmente africanos para evitar los castigos y las sanciones que suele aplicar Estados Unidos.
Ponce consideró que el viaje dejó expuesta una asimetría material entre ambos países y sostuvo que China hoy posee herramientas estratégicas que condicionan a Estados Unidos. “China controla más del 70% de la producción mundial de tierras raras y maneja gran parte de la infraestructura tecnológica del futuro. Estados Unidos ya no puede negociar como soberano cuando China controla sus cadenas de suministro”, señaló.
En ese sentido, remarcó que la administración china ignoró prácticamente todos los reclamos planteados por Trump, entre ellos cuestiones vinculadas a Taiwán, las exportaciones de tecnología, las tierras raras —lo que en el siglo XX era el petróleo— y los pedidos comerciales de empresas estadounidenses. “La ilusión de que el mercado norteamericano podía doblegar a Pekín chocó con una realidad muy distinta: China no cedió en absolutamente nada”, resumió.
El economista también hizo foco en las diferencias de liderazgo entre ambos mandatarios y en cómo se desarrolló el encuentro desde el punto de vista diplomático. “China ofrece hospitalidad, protocolo impecable y cordialidad, pero no entrega soberanía. Trump elogió desmedidamente a Xi Jinping durante toda la cena y la respuesta china fue apenas una sonrisa fría. En la cultura china eso es una demostración absoluta de control y poder”, interpretó.
Para Ponce, el comunicado de la Casa Blanca intentó mostrar a un Trump conciliador y dispuesto al diálogo, mientras que el mensaje oficial de Pekín dejó en claro que China no modificó ninguna de sus posiciones estratégicas. “Los chinos aceptaron seguir conversando, que es la manera elegante que tienen de decirte que no”, ironizó.
Finalmente, advirtió que el impacto de la cumbre podría sentirse en la economía global durante los próximos meses. “Los mercados no leen discursos políticos, leen realidades económicas. Y hoy reaccionaron con enorme desconfianza frente a un panorama internacional que quedó mucho más incierto”, concluyó.
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