
El piloto argentino Franco Colapinto ya tiene la mirada puesta en el Gran Premio de Mónaco, una de las citas más emblemáticas del calendario de la Fórmula 1, donde buscará prolongar su buen presente y volver a sumar puntos para Alpine.
La competencia en las calles de Montecarlo marcará el comienzo de la gira europea de la máxima categoría y representa una prueba de alto nivel para el joven corredor, que llega fortalecido tras sus actuaciones en Miami y Montreal.
“Mónaco, una de las mejores carreras del año”, expresó Colapinto al referirse a un circuito que combina historia, prestigio y una enorme exigencia técnica. El argentino resaltó las particularidades de un trazado angosto y desafiante, donde el margen de error es mínimo debido a la cercanía de los muros.
En ese contexto, explicó que el objetivo principal será adaptarse progresivamente al monoplaza durante el fin de semana para llegar en las mejores condiciones a la clasificación, una instancia que suele resultar determinante en el Principado.
“El sábado es probablemente el día más importante”, señaló el piloto de Alpine, en referencia a la dificultad que presentan los sobrepasos en una pista donde las posiciones obtenidas en la qualy suelen definir gran parte del resultado final.
A diferencia de otros fines de semana con formato sprint, el Gran Premio de Mónaco contará con la estructura tradicional de competencia. Esto permitirá a los equipos disponer de tres sesiones de entrenamientos libres, un aspecto que Colapinto valoró especialmente para ganar confianza y perfeccionar la puesta a punto del auto.
El argentino aseguró que la meta será sostener el nivel mostrado en las últimas presentaciones y pelear nuevamente por ubicarse entre los diez mejores de la carrera.
Además, contó que tras la fecha disputada en Montreal continuó trabajando junto al equipo en el simulador para preparar la exigente cita en Montecarlo. Luego realizó una breve visita a París para celebrar su cumpleaños antes de concentrarse completamente en el desafío monegasco.
El Gran Premio de Mónaco se disputará en uno de los escenarios más tradicionales de la Fórmula 1. Curvas icónicas como Sainte Devote, la Horquilla y la Piscine forman parte de un recorrido único que, desde hace décadas, ocupa un lugar privilegiado en la historia de la categoría y representa uno de los mayores desafíos para los pilotos de todo el mundo.
Comentarios