Las obras de infraestructura deportiva realizadas para los Juegos Suramericanos implicaron contratos, empleo y demanda para una amplia cadena de proveedores. Este miércoles, representantes de las empresas que participaron de la construcción del Centro Acuático, el Invencible Arena y el microestadio multipropósito Invencible Rosario repasaron la experiencia y destacaron el impacto que tuvieron los proyectos en sus estructuras.
Según precisó durante la conferencia el diputado provincial e integrante del Comité Organizador, Joaquín Blanco, la inversión vinculada a los Juegos rondó los u$s50 millones, incluyendo las obras deportivas y las intervenciones urbanas complementarias. Los tres nuevos escenarios suman, además, 21.670 metros cuadrados de infraestructura.
Detrás de esa inversión hubo movimiento para constructoras, proveedores y trabajadores. Según los datos difundidos durante la jornada, alrededor de 400 empresas participaron en distintas etapas vinculadas a los Juegos, desde la planificación y construcción hasta la logística y los servicios, con unos 2.000 trabajadores involucrados.
Una obra que llegó en un momento complejo
Andrés Cizaruck, de AC Ingeniería, fue uno de los que puso sobre la mesa el contexto que atraviesa el sector. La firma tuvo a su cargo la construcción del microestadio Invencible Rosario y, durante la conferencia, remarcó que el escenario actual está marcado por una fuerte caída de la demanda privada. “En un contexto muy difícil para la construcción, para este rubro en general, con la industria que no está demandando, Santa Fe puso una política activa, con además un legado que va a quedar”, señaló.
“Hay una agujero negro de cara al año viene, y no sabemos qué va pasar. Porque las obras nuevas se planifican con tiempo, y hoy no hay pedidos presupuestos ni nada. El panorama es malo para los industriales y la construcción”, dijo Cizaruck. La referencia apunta al menor movimiento de la obra privada y la dificultad para sostener los niveles de actividad previos.

En ese escenario, los proyectos impulsados por el Estado funcionaron como una fuente de trabajo para constructoras y proveedores. Luis Trosce, representante de Depaoli & Trosce, empresa que tuvo a cargo la construcción del Invencible Arena, también puso el foco en el impacto que tuvo la obra sobre la actividad de las empresas. “La realidad es dura para el sector de la construcción porque no hay inversiones en desarrollos inmobiliarios y por eso quiero destacar las obras públicas que se están llevando adelante a nivel provincial. Para el año próximo, tenemos la esperanza que la Provincia consiga recursos para seguir invirtiendo en obra pública, que es lo que genera demanda de mano de obra y trabajo”, afirmó Trosce.
Empresas santafesinas con calidad internacional
El ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, destacó “la calidad de las empresas que tiene la provincia”. “Casi 2.000 trabajadores fueron empleados a través de estas empresas en Rosario, además de toda la cadena de valor que se generó con subcontrataciones a otras firmas, pymes y emprendedores”, sostuvo.
El ministro remarcó que las compañías debieron cumplir, en plazos muy exigentes, con obras de alto nivel y requerimientos internacionales. “También fue importante la vinculación de nuestras empresas con proveedores internacionales, porque muchos de los insumos necesarios no se producen en el país. Eso exigió planificación, y nuestras empresas estuvieron a la altura de las circunstancias”, afirmó.
“Hoy nuestros estadios están entre los mejores del país y cuentan con la última tecnología”, agregó Puccini. Finalmente, el diputado provincial e integrante del Comité Organizador de los Juegos, Joaquín Blanco, afirmó que “Santa Fe y Rosario no van a ser las mismas después de los Juegos”.
“Cuando se apague la llama suramericana, quedará para la provincia y para la ciudad una infraestructura muy importante, pero también capital humano y la certeza de que podemos estar a la altura de los mejores eventos internacionales”, señaló. Blanco consideró que esta experiencia constituye “un escalón más” hacia los Juegos Panamericanos Junior de 2029. “Hay una decisión política: queremos que Rosario sea la capital del olimpismo de la República Argentina. Y esa decisión la vamos a construir escalón por escalón”, concluyó.
Comentarios