
Dos hombres fueron condenados por importar desde China piezas destinadas a la fabricación de pastillas de éxtasis y por cultivar marihuana con fines de comercialización en la ciudad de Mar del Plata. Un tercer imputado accedió a una suspensión del juicio a prueba en el marco de una causa que la Justicia Federal resolvió en menos de ocho meses.
La investigación se inició en noviembre de 2025 a partir de una denuncia presentada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (Arca), luego de recibir una alerta internacional sobre la compra de piezas metálicas en China que podían ser utilizadas para fabricar drogas sintéticas. Las encomiendas, provenientes de Shanghái y con destino a Mar del Plata, despertaron las sospechas de los agentes aduaneros en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Según la pesquisa, los paquetes eran recibidos por una mujer, quien luego se los entregaba a su entonces pareja, identificado como F.N.R. Ese mismo día, el hombre trasladaba los elementos a E.E.S., considerado uno de los principales responsables de la maniobra. Un tercer envío con el mismo destino terminó de confirmar las sospechas y dio origen a la investigación judicial.
A partir de las tareas encabezadas por la Unidad Fiscal de Mar del Plata, a cargo del fiscal federal Santiago Eyherabide, se ordenaron allanamientos en distintos domicilios de esa ciudad el 19 de marzo pasado. En una vivienda ubicada en la zona portuaria fueron halladas 112 plantas y 204 plantines de marihuana, mientras que en otro inmueble del barrio Playa Grande se secuestraron 200 gramos de cannabis fraccionado para la venta, además de una camioneta de alta gama, que fue decomisada.
La investigación también permitió identificar a un segundo involucrado, A.N.M., quien tenía bajo su custodia 277 plantas adultas y 220 plantines de marihuana, además de un arma de guerra calibre .38. En total, los procedimientos permitieron secuestrar más de 800 plantas y plantines de cannabis, además de los insumos importados para elaborar comprimidos de éxtasis.
Si bien los investigadores determinaron que los acusados habían adquirido moldes y piezas aptas para fabricar pastillas sintéticas, nunca encontraron MDMA, el principio activo indispensable para producir éxtasis. Sin embargo, la gran cantidad de marihuana secuestrada y el resto de las pruebas reunidas permitieron avanzar con las condenas.
Como resultado del acuerdo alcanzado con la Fiscalía, E.E.S. fue condenado a cuatro años y tres meses de prisión, además del pago de una multa superior a los 4,6 millones de pesos. En tanto, A.N.M. recibió una pena de cuatro años y seis meses de prisión y una multa de 5,5 millones de pesos, también por la tenencia de un arma de guerra. Por su parte, F.N.R. obtuvo una probation por dos años, deberá cumplir reglas de conducta y entregar al Estado 1.700 dólares que habían sido secuestrados durante los allanamientos.
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