
La Cámara Federal confirmó el procesamiento del expresidente Alberto Fernández por presuntos delitos de violencia de género contra su expareja, Fabiola Yáñez, dejándolo en condiciones de ser enviado a juicio oral.
El tribunal ratificó la acusación por “lesiones leves y graves agravadas por haberse cometido en un contexto de violencia de género y por amenazas coactivas”. Además, se confirmó un embargo de 10 millones de pesos sobre los bienes del exmandatario y se rechazaron los planteos de nulidad presentados por su defensa.
Según la resolución del juez Martín Irurzun, los hechos habrían ocurrido en la Quinta Presidencial de Olivos, un entorno “fuertemente custodiado por funcionarios federales bajo el mando de Fernández”. El magistrado destacó que Yáñez se encontraba en una situación de “alto grado de aislamiento”, forzada a una “suerte de reclusión” en un espacio para huéspedes de la residencia, y que su entorno familiar fue clave para asistirla.
El procesamiento se basa en dos episodios específicos ocurridos en junio y agosto de 2021, cuando Yáñez habría sufrido agresiones físicas por parte de Fernández, incluyendo un golpe en el ojo y un fuerte agarre del brazo que le provocó hematomas. Las pruebas incluyen testimonios, certificados médicos y conversaciones de WhatsApp entre Yáñez y la secretaria privada del expresidente.
Fernández negó las acusaciones, alegando que las lesiones se debieron al consumo de alcohol de Yáñez y que su relación era de violencia mutua. Sin embargo, la Justicia considera que existen elementos suficientes para avanzar hacia un juicio oral, donde el expresidente podría enfrentar una pena de hasta 18 años de prisión en caso de ser hallado culpable.
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