

Cada vez son más los futbolistas que borran sus publicaciones de Instagram para sumarse a una llamativa tendencia fotográfica que comenzó a ganar fuerza durante el Mundial 2026. Lo que en un principio generó rumores sobre posibles cambios de club o estrategias de marketing terminó siendo una propuesta artística que ya adoptaron jugadores de primer nivel y hasta selecciones nacionales.
Uno de los casos que más llamó la atención fue el del delantero francés Michael Olise. El atacante eliminó todas las publicaciones que tenía en su cuenta de Instagram y comenzó a compartir únicamente imágenes con una estética muy particular: fotografías borrosas tomadas directamente desde la pantalla de un televisor.
El cambio despertó una ola de especulaciones entre los aficionados. Muchos interpretaron que el futbolista estaba enviando un mensaje sobre su futuro deportivo o incluso insinuando una posible salida del Bayern Múnich. Sin embargo, la realidad es muy distinta y tiene un origen artístico.
La fotógrafa que inspiró la tendencia
La iniciativa nació gracias a la fotógrafa francesa Florence Pernet, quien comenzó a publicar imágenes captadas desde un televisor acompañadas por una frase que resume el espíritu del proyecto: “No tengo acreditación, pero sí tengo mi TV y mi propia visión”.
Su propuesta busca demostrar que no es necesario estar al borde del campo de juego para ofrecer una mirada original del fútbol. A través de una televisión y una cámara, consigue imágenes con una estética diferente que desafía los estándares de la fotografía deportiva tradicional.
Una moda que ya imitan futbolistas y selecciones
La tendencia no tardó en expandirse durante la Copa del Mundo. Además de Michael Olise, otros futbolistas como Aymeric Laporte y Felix Nmecha comenzaron a compartir este tipo de fotografías en sus redes sociales.
Incluso la Selección de Portugal adoptó el mismo estilo en algunas de sus publicaciones, consolidando una corriente visual que gana cada vez más adeptos en el fútbol internacional.
Uno de los ejemplos más representativos fue el del fotógrafo senegalés Sidy Talla, integrante del equipo de comunicación de la Selección de Senegal. Al no obtener el visado para ingresar a Canadá durante la fase de grupos del Mundial, cubrió el partido entre Senegal e Irak desde un hotel en Nueva Jersey, fotografiando las jugadas directamente desde la pantalla del televisor.
El efecto visual que convierte un “error” en arte
Gran parte del atractivo de estas imágenes está en el llamado efecto moiré, un fenómeno óptico que aparece cuando el sensor de una cámara interactúa con los píxeles de una pantalla.
El resultado son líneas, tramas y texturas que durante años fueron consideradas imperfecciones técnicas, pero que hoy forman parte de una estética buscada deliberadamente. Lejos de intentar conseguir una imagen perfecta, esta corriente apuesta por fotografías con apariencia analógica, imperfectas y cargadas de personalidad.
La creatividad también se juega fuera de la cancha
En una época dominada por cámaras de altísima resolución, inteligencia artificial y coberturas deportivas desde todos los ángulos posibles, esta nueva tendencia demuestra que la creatividad no siempre depende de la tecnología más avanzada.
Las imágenes tomadas desde un televisor reivindican una forma distinta de contar el fútbol y evidencian que una buena idea puede surgir desde el living de una casa, a miles de kilómetros del estadio. Por eso, cada vez más futbolistas borran sus publicaciones de Instagram para sumarse a una corriente visual que convirtió las imperfecciones en una nueva manera de mirar el deporte más popular del mundo.
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