
La Selección Argentina comenzará este martes la defensa del título conseguido en Qatar 2022 cuando enfrente a Argelia en el Kansas City Stadium por la primera fecha del Grupo J del Mundial 2026. Entre los once elegidos por Lionel Scaloni aparece un nombre que, hasta hace algunos meses, parecía correr desde atrás en la consideración del entrenador: Facundo Medina.
El defensor de 27 años ocupará el lateral izquierdo ante la ausencia de Nicolás Tagliafico, quien quedó descartado por una lesión muscular. De esta manera, el futbolista surgido de Villa Fiorito tendrá la oportunidad de disputar su primer partido en una Copa del Mundo con la camiseta de la Selección Argentina.
La historia de Medina está lejos de los caminos tradicionales que suelen recorrer muchas figuras del fútbol europeo. Nació el 28 de mayo de 1999 en Villa Fiorito, la misma localidad que vio crecer a Diego Armando Maradona, y atravesó una infancia marcada por las dificultades económicas y el trabajo familiar.
Antes de convertirse en futbolista profesional, colaboraba con su familia para generar ingresos en el hogar. En una entrevista concedida a ESPN recordó aquellos años de esfuerzo en el barrio: “Tuve otros laburos. Había que sobrevivir en el barrio. Tuve que agarrar un carrito y laburar, como todos. Iba a cartonear con toda la banda, con todos mis tíos”.
Durante su niñez dividía sus días entre la escuela, el fútbol y las tareas laborales. Salía a trabajar por las tardes y regresaba entrada la noche. Sobre esa etapa también explicó: “Teníamos para comer, pero había que mover un poco el lomo”. Esa rutina se mantuvo hasta los 12 años, cuando dejó Fiorito para instalarse en la pensión de River Plate.

Aunque realizó gran parte de su formación futbolística en el club de Núñez, nunca logró debutar oficialmente en la Primera División. Su carrera dio un giro en 2018 cuando fue transferido a Talleres de Córdoba, institución que apostó por sus condiciones y le brindó continuidad en la máxima categoría del fútbol argentino.
En el conjunto cordobés comenzó a destacarse por una característica que hoy sigue siendo una de sus principales virtudes: la versatilidad. Puede desempeñarse como marcador central o como lateral izquierdo, una cualidad muy valorada por Scaloni. Durante su paso por Talleres acumuló cerca de 40 partidos y llamó la atención de los seleccionados juveniles argentinos.
Con la conducción de Fernando Batista, Medina fue parte de una generación exitosa. Fue subcampeón del Sudamericano Sub-20 de Chile, obtuvo la medalla dorada en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 y participó del Preolímpico de Colombia 2020 que clasificó a Argentina a los Juegos Olímpicos.
Su rendimiento provocó rápidamente el interés europeo. En julio de 2020, el Lens de Francia adquirió su pase por alrededor de cuatro millones de dólares. Allí encontró estabilidad y continuidad, convirtiéndose en uno de los defensores más destacados de la Ligue 1.
Durante cinco temporadas en el fútbol francés acumuló más de 160 partidos oficiales, mostrando una evolución constante tanto en la faceta defensiva como en la salida con pelota dominada. Su crecimiento lo llevó posteriormente al Olympique de Marsella, donde compartió plantel con otros argentinos como Gerónimo Rulli y Leonardo Balerdi.

La última temporada terminó de consolidarlo. Disputó 26 encuentros, marcó un gol y llegó al Mundial en uno de los mejores momentos de su carrera, algo que terminó inclinando la balanza a su favor dentro de la consideración del cuerpo técnico argentino.
Su vínculo con la Selección mayor comenzó en octubre de 2020. Debutó oficialmente frente a Bolivia por las Eliminatorias Sudamericanas y desde entonces fue alternando convocatorias mientras buscaba ganarse un lugar definitivo en el plantel campeón del mundo.
Sin embargo, su sentimiento por la camiseta argentina siempre estuvo fuera de discusión. Uno de los episodios más recordados ocurrió durante el Mundial de Qatar 2022, cuando fue filmado celebrando con enorme euforia la consagración de la Albiceleste en el vestuario del Lens, rodeado de compañeros franceses.
Ahora, cuatro años después de aquella imagen viral, la historia suma un nuevo capítulo. El chico que recorría las calles de Villa Fiorito junto a su familia para ayudar en la economía del hogar tendrá la oportunidad de cumplir uno de los máximos sueños de cualquier futbolista: debutar en un Mundial representando a la Argentina.
Si nada cambia en las horas previas al encuentro, Facundo Medina será titular ante Argelia y escribirá la página más importante de una carrera construida desde el sacrificio, la perseverancia y la convicción de que ningún objetivo es imposible.
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