
Este jueves será una jornada clave en el nuevo juicio por el fallecimiento de Diego Maradona, que se inició esta semana tras el cambio de tribunal por el escándalo de la jueza Makintach. Habrá tres testimonios que se prevé que grafiquen cómo fueron los últimos días del Diez y en qué condiciones fue encontrado sin vida, el 25 de noviembre del 2020.
Hoy hablarán los primeros en ver el cuerpo de Diego y también una de sus hijas, Giannina Maradona. El comisario, Lucas Farías -el primero en ingresar a la vivienda del barrio San Andrés en la que murió el astro- será uno de los testigos que declare hoy. Para los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren su testimonio es indispensable, ya tiene una de las versiones más “puras” de como se encontraba Mardona al fallecer.
En la declaración que hizo durante el primer -y fallido- juicio, el policía había dicho que al arribar se había topado con un “bulto prominente”, que resultó ser el cuerpo del 10. Esto sostiene la postura de la acusación que asegura que Maradona estaba “muy edematizado” y que nadie de su entorno lo había adudado.
Otro testigo será Juan Carlos Pinto, que también testificó previamente en el juicio que fue declarado nulo: “Diego ya llevaba algunas horas sin vida para el momento en el que lo encontraron y lo intentaron reanimar”. Además, es una palabra importante por haber sido el médico que firmó el acta de defunción.
Giannina Maradona será la última testigo del día. En 2025 habló durante siete horas ante el tribunal, contó que la muerte de su papá la llevó a “un momento de mucha oscuridad” y que tuvo varias crisis de llanto. La hija del futbolista relató el infierno que transcurrió luego de la muerte de Maradona: “Tuve ayuda psicológica y psiquiátrica para volver a levantar, y ver crecer a mi sobrina Roma y seguir criando a mi hijo”.
Sumado a esto, Giannina declaró que no se puede sacar de la cabeza como manipularon a su papá y que lo hayan dejado solo: “Nadie se lo merece, pero mi papá menos”, aseguró.
El 18 de noviembre, una semana previa, fue el último día que vio a su padre con vida. En sus testimonios anteriores relató que con lo que se había encontrado no estaba bien, Diego estaba hinchado y con la voz robótica.
“Mi papá estaba tirado en la cama sin poder levantarse, estaba muy hinchado, sus ojos, sus manos. Yo me quedé con él en la cama, le pedía que se levante, que venga al comedor conmigo, pero no tenía ganas de nada. Sus ojos no se veían de lo hinchados que estaban”, recordó el año pasado entre lágrimas.
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