
La Justicia santafesina archivó la denuncia por extorsión impulsada por el futbolista Jonatan Gómez. El fiscal Aquiles Balbis determinó que el ex mediocampista de Rosario Central no fue coaccionado para firmar pagarés por medio millón de dólares, sino que negoció voluntariamente una deuda originada en apuestas clandestinas. El caso suma un frente económico complejo con embargos en Rosario y Funes.
Un ex Central denunció extorsión por una deuda de juego clandestino
La trama judicial que envuelve a Jonatan Gómez dio un giro definitivo. La denuncia penal que el actual jugador de Sarmiento de Junín había presentado a fines de mayo por supuestas amenazas y aprietes fue desestimada por el Ministerio Público de la Acusación. Según la resolución firmada el 12 de agosto por el fiscal Aquiles Balbis, no existen “elementos serios” para avanzar con la investigación, dándole así la razón a la defensa de los prestamistas.
De la denuncia al archivo
El conflicto salió a la luz cuando la querella, encabezada por el abogado Paul Krupnik, denunció que Gómez había sido víctima de una violenta extorsión. La presentación judicial sostenía que el jugador había acumulado un pasivo inicial de 50.000 dólares en la plataforma ilegal de apuestas “Lexus”.
De acuerdo al relato del futbolista, tras sufrir hostigamientos en los entrenamientos y en la casa de un familiar en Capitán Bermúdez, fue subido por la fuerza a un vehículo en octubre del año pasado. Su versión indicaba que lo trasladaron a una escribanía en Junín, donde lo obligaron bajo amenazas de muerte a firmar cuatro pagarés por 505.000 dólares, multiplicando por diez la deuda original.
Sin embargo, la investigación judicial desarmó esta narrativa punto por punto. La fiscalía constató que dos de los presuntos extorsionadores no estaban en Junín el 29 de agosto, fecha en la que Gómez afirmó haber sido amenazado por primera vez. Además, se comprobó que existía una relación “absolutamente cercana” entre el deportista y uno de los acusados. Las pruebas concluyeron que fue el propio jugador —quien reconoció padecer problemas de ludopatía— el encargado de proponer la escribanía, coordinar los horarios y negociar el monto final de los documentos.
El impacto patrimonial
Con la causa penal por extorsión archivada, el foco se traslada ahora a las graves consecuencias económicas para el mediocampista. La validez de los pagarés firmados voluntariamente le dio impulso a un juicio civil que actualmente tramita en los tribunales de San Lorenzo, iniciado por un tercero al que le fueron cedidos los documentos.
A raíz de este litigio, la Justicia ya dictó medidas cautelares contundentes sobre el patrimonio del ex jugador canalla. Actualmente, Gómez enfrenta el embargo preventivo de sus cuentas bancarias, un vehículo y diversas propiedades inmobiliarias ubicadas en las ciudades de Rosario y Funes, un escenario que complica severamente su situación financiera a mediano plazo.
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