
Darío Grandinetti visitó este martes las oficinas de Grupo Boing y pasó por el estudio de 97.3 para conversar con el equipo de “Todo Pasa”, a pocas horas de presentarse nuevamente en el Teatro La Comedia con El escritor de todas las cosas, la obra escrita y dirigida por Javier Daulte. El actor destacó que el proyecto nació de una idea que venía trabajando desde hace mucho tiempo y que finalmente pudo concretar. La función será este sábado 22 a las 21 hs. y llega después de su estreno hace un par de semanas con localidades agotadas.
La visita tuvo además un significado especial para Grandinetti: este año cumple 50 años desde sus comienzos en el teatro rosarino. Recordó su debut en 1976 con Tartufo, en una etapa en la que todavía ocupaba papeles secundarios, y reivindicó la escena local. “Tenemos de verdad una movida teatral en la ciudad”, sostuvo, y recomendó al público acercarse a las salas rosarinas para descubrir nuevas propuestas y talentos.
Durante la entrevista también repasó algunos de los momentos más importantes de su extensa trayectoria audiovisual, que incluyó trabajos con directores como Pedro Almodóvar, Alejandro Doria y Jaime Chávarri. Sobre Almodóvar, contó que las dos películas que hizo junto al cineasta español fueron algunas de las experiencias en las que más tranquilo se sintió al trabajar. Según explicó, ambos compartían una forma de entender el rodaje desde un lugar alejado de la solemnidad y con mucho humor.
Gira por varias localidades
Tras su estreno el 7 de agosto a sala llena en La Comedia, “El escritor de todas las cosas” se está presentando en localidades de varias provincias. La gira nacional incluirá un nuevo paso por Rosario, este sábado 22 con entradas en la sala o a través de la plataforma www.1000tickets.com.ar
Uno de los pasajes más interesantes de la charla estuvo relacionado con su manera de construir personajes. Grandinetti explicó que el actor utiliza aspectos propios de su personalidad y también descubre zonas desconocidas de sí mismo durante el trabajo. En ese sentido, reconoció que rara vez queda completamente conforme con sus actuaciones y destacó que el teatro le permite modificar y ajustar su interpretación de una función a otra. También recordó El lado oscuro del corazón, película de Eliseo Subiela que, según contó, fue filmada íntegramente con doblaje posterior.
Grandinetti también habló sobre la situación de la ficción argentina y cuestionó que la televisión haya dejado de apostar por producciones nacionales de calidad. Consideró que el audiovisual argentino mantiene un enorme prestigio internacional y comparó la situación con España y Brasil, donde existe una industria de ficción mucho más activa. Mientras tanto, su regreso al escenario rosarino representa una celebración personal y profesional: cinco décadas después de sus primeros pasos en la ciudad, vuelve para encontrarse con el público que lo vio crecer y presentar una obra que, según anticipó, invita a reflexionar sobre la relación entre un artista y quienes reciben su trabajo.
Comentarios