
La definición de la segunda vuelta presidencial en Perú continúa abierta y mantiene en vilo al país. A medida que avanza el escrutinio oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la diferencia entre los candidatos Roberto Sánchez y Keiko Fujimori sigue reduciéndose, configurando una de las elecciones más ajustadas de los últimos años.
De acuerdo con la última actualización difundida por la ONPE durante la madrugada de este martes 9 de junio, con el 95,685% de las actas contabilizadas, Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, suma 8.901.069 votos, equivalentes al 50,074% del total. Por su parte, la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, alcanza 8.874.597 sufragios, lo que representa el 49,926%.
La diferencia entre ambos candidatos se ubica en apenas 26.472 votos, una brecha que continúa disminuyendo conforme se incorporan nuevas actas al conteo oficial.
Una disputa voto a voto
Horas antes, la actualización de las 3:52 de la madrugada mostraba una distancia de 26.847 votos entre ambos postulantes. En ese reporte, Sánchez registraba 8.900.978 votos contra 8.874.131 de Fujimori.
El dato reflejó una nueva recuperación de la candidata opositora, que logró descontar más de 2.700 sufragios respecto del informe anterior. Sin embargo, el aspirante de Juntos por el Perú consiguió mantener la ventaja y conservar el primer lugar en el conteo nacional.
La tendencia de las últimas horas ha mostrado variaciones constantes. En el corte de las 3:25, con el 95,606% de las actas procesadas, la diferencia era de 29.550 votos. En aquel momento, Sánchez acumulaba 8.899.278 sufragios frente a los 8.869.728 obtenidos por Fujimori.
Actas pendientes y expectativa
Pese al avance del escrutinio, el resultado todavía no puede considerarse definitivo. Según los datos oficiales, aún restan miles de actas por procesar y otras continúan pendientes de envío a los Jurados Electorales Especiales (JEE), organismos encargados de resolver observaciones o eventuales impugnaciones.
Esa situación mantiene la expectativa tanto en los comandos de campaña como entre los ciudadanos, ya que cualquier variación en las mesas pendientes podría influir en el resultado final.
Qué ocurre cuando finaliza el conteo
Una vez que la ONPE alcance el 100% de las actas contabilizadas, el proceso electoral no concluye automáticamente. Todavía deben resolverse las observaciones y recursos que puedan presentarse ante los organismos electorales correspondientes.
Recién cuando todas las instancias sean completadas y los resultados queden firmes, las autoridades electorales estarán en condiciones de proclamar oficialmente al próximo presidente de Perú.
Mientras tanto, el país permanece atento a cada actualización del escrutinio, en una elección que se define voto a voto y que mantiene la incertidumbre sobre quién ocupará el Palacio de Gobierno durante los próximos años.
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