
El cierre de la planta de Electrolux en Rosario quedó formalizado tras un acuerdo entre la multinacional sueca y los trabajadores que continuaban en el establecimiento.
Antes del vencimiento de la conciliación obligatoria, se acordó que los 200 empleados que permanecían en la fábrica cobrarán las indemnizaciones calculadas según la legislación laboral anterior, más el equivalente a cinco salarios adicionales.
La medida pone fin a una etapa de sucesivos recortes en la actividad industrial. Los freezers eran el último producto que se fabricaba en el establecimiento. La multinacional continuará operando comercialmente en el país pero se abastecerá de importados.
“No nos resignamos y seguimos pidiendo la reapertura de la empresa”, dijo Antonio Donello, secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Rosario. En ese sentido, el dirigente gremial reiteró el rechazo a la postura empresarial y su exigencia de que “se termine”, con la política de importaciones y “se apueste a la producción local”.
El cierre es otro golpe para la rama de línea blanca, que tiene en Rosario su principal polo productivo. a industria metalúrgica argentina. Según el último informe mensual de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), el sector trabaja apenas al 40,2%.
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