
El intendente de Rosario, Pablo Javkin, encabezó este viernes el inicio formal de una intervención urbana histórica en el barrio Empalme Graneros, una de las obras de infraestructura más ambiciosas impulsadas por el municipio en articulación con la provincia de Santa Fe. El proyecto se enmarca en el denominado “Plan de Paz” y busca una transformación integral del barrio que impactará en más de 37 mil vecinos.
El acto se desarrolló en la intersección de Génova y Chaco, donde comenzaron los primeros trabajos con maquinaria pesada. La intervención tendrá una duración estimada de un año y medio y contempla una inversión total de 46 mil millones de pesos.
Una transformación sobre 169 cuadras
La obra abarca 169 cuadras de Empalme Graneros, con tareas que incluyen apertura y reordenamiento de calles, infraestructura básica, renovación de servicios y ejecución de pavimento definitivo a nivel de calzada.
El plan prevé el trabajo simultáneo en seis frentes de obra, lo que permitirá avanzar de manera paralela en distintos sectores del barrio y habilitar tramos de forma progresiva a medida que se completen.
Además, se incorporarán tres nuevos espacios públicos y se intervendrán plazas, canchitas y áreas comunitarias, con el objetivo de recuperar y fortalecer los lugares de encuentro social y deportivo del barrio.

Financiamiento y articulación Provincia–Municipio
La inversión es financiada en conjunto por la Municipalidad de Rosario y el Gobierno de Santa Fe. El intendente destacó el trabajo coordinado con el gobernador Maximiliano Pullaro, en el marco de un plan más amplio de intervención en barrios considerados estratégicos dentro de la política de urbanización y seguridad.
Según se explicó, el proyecto forma parte de una segunda etapa del llamado “Plan de Paz”, que combina obras de infraestructura con políticas de recuperación territorial.
Pavimento definitivo y reorganización urbana
Uno de los ejes centrales será la ejecución de pavimento definitivo en aproximadamente 150 cuadras. En otros sectores, unas 19 cuadras requerirán intervenciones especiales por cuestiones de ancho de calle, lo que implicará adecuaciones puntuales en algunas viviendas.
Javkin remarcó que el objetivo es minimizar el impacto habitacional: en los casos donde haya afectaciones, se trabajará con soluciones de reubicación parcial o compensación en altura, priorizando que los vecinos permanezcan en el barrio.
El proceso implica una obra profunda de base: descenso de niveles de calles, reordenamiento de desagües, sumideros y servicios subterráneos antes de la ejecución del hormigón definitivo.

Reubicaciones mínimas y trabajo territorial
El municipio aseguró que las reubicaciones serán limitadas y que en la mayoría de los casos se buscará evitar traslados definitivos. Cuando sea necesario intervenir viviendas que invaden la traza de calles, se trabajará con esquemas de adecuación edilicia.
También se instalará una sede fija de obra dentro del barrio para facilitar la comunicación con los vecinos, coordinar desvíos de tránsito y transporte público, y recibir reclamos durante todo el proceso.
Espacios públicos y recuperación del barrio
El proyecto incluye la puesta en valor del Parque Otone y la recuperación de múltiples espacios públicos internos del barrio. La intervención apunta a mejorar plazas, canchas y sectores de uso comunitario que cumplen un rol central en la vida social de Empalme Graneros.
Javkin, la agenda política y el foco en la obra
Durante la recorrida, Javkin evitó referirse a la polémica política del día, que incluye el debate por las vacaciones en el Concejo Municipal y las críticas vinculadas a la actuación de una jueza en causas de seguridad.
“El debate está bien que se dé, pero la ciudad es esto: hacer ciudad es esto”, señaló el intendente, quien remarcó que no se detendrá en discusiones políticas y que su gestión está enfocada en la ejecución de obras.

En ese sentido, insistió en que Empalme Graneros es un barrio con una historia marcada por fuertes problemáticas sociales, urbanas y de violencia, y mencionó hechos que reflejan la complejidad del territorio. Sostuvo que la estrategia del municipio es avanzar con infraestructura, espacios públicos y presencia estatal para “recuperar la dignidad del barrio”.
También remarcó la intención de unificar la identidad urbana de Empalme Graneros, evitando divisiones internas o segmentaciones informales dentro del barrio, y garantizando que toda la zona tenga el mismo estándar de infraestructura.
Seguridad y coordinación institucional
Consultado por declaraciones recientes de funcionarios provinciales sobre el sistema judicial, Javkin evitó la confrontación directa, aunque planteó la necesidad de coordinación entre los distintos poderes del Estado para abordar la problemática de seguridad.
Afirmó que no opinaría sobre casos puntuales, pero sostuvo que el Estado debe actuar de manera articulada para lograr resultados sostenidos en la recuperación de la seguridad en Rosario.

Infraestructura y riesgo hídrico
En relación con la posibilidad de inundaciones asociadas a fenómenos climáticos como El Niño, el intendente señaló que la ciudad ya se encuentra trabajando junto a la provincia en tareas preventivas.
Entre ellas, destacó la limpieza y mantenimiento de canales y sistemas de drenaje, especialmente en zonas donde el crecimiento urbano modificó el comportamiento natural del agua. Mencionó con especial atención el sistema del Ludueña y el Salvat, así como otros cursos de agua secundarios.
Javkin advirtió que Rosario enfrenta un escenario de mayor complejidad hídrica debido al aumento de la impermeabilización del suelo en los últimos años, lo que obliga a reforzar la infraestructura existente y sostener tareas permanentes de prevención.
Un proyecto a largo plazo
Con un plazo estimado de 18 meses y múltiples frentes de obra simultáneos, la intervención en Empalme Graneros busca consolidarse como una de las transformaciones urbanas más importantes de la ciudad en las últimas décadas.
Desde el municipio aseguran que el objetivo final es que el barrio deje atrás años de postergación y se convierta en un sector plenamente integrado a la trama urbana de Rosario, con infraestructura completa, espacios públicos renovados y mejores condiciones de habitabilidad.
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