
La Municipalidad de Rosario desplegó un amplio operativo de control y convivencia durante los últimos cinco días, que incluyó el feriado por el Día de la Independencia y el día no laborable posterior. Los procedimientos, coordinados por la Secretaría de Control y Convivencia, abarcaron distintos barrios de la ciudad con el objetivo de reforzar la presencia territorial, atender reclamos vecinales y garantizar el cumplimiento de las normas.
En materia de tránsito, se realizaron más de 750 controles vehiculares en diferentes puntos de Rosario. Como resultado, fueron remitidos al corralón 64 vehículos, entre ellos 36 autos y 28 motos, por infracciones vinculadas a alcoholemia positiva, falta de documentación y otras irregularidades. Uno de los casos más relevantes fue el de un conductor que registró 2,68 gramos de alcohol por litro de sangre, uno de los valores más altos detectados durante el operativo.
Los inspectores también intervinieron ante unas 170 denuncias por ruidos molestos. En ese marco, desalojaron una fiesta electrónica clandestina que se desarrollaba en la zona norte de la ciudad sin autorización municipal ni las condiciones de seguridad exigidas. El evento fue desactivado sin incidentes y el responsable del inmueble deberá comparecer ante el Tribunal de Faltas.
Además, los operativos permitieron retirar 47 cuidacoches que ocupaban de manera irregular el espacio público y realizar 44 actuaciones relacionadas con consumo y venta de alcohol, venta ambulante y otras infracciones vinculadas al uso indebido de la vía pública.
Desde el municipio señalaron que estos controles forman parte de una estrategia sostenida para mejorar la convivencia urbana, fortalecer la seguridad vial y garantizar el uso adecuado del espacio público en toda la ciudad.
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