
El vínculo entre Venezuela y Estados Unidos ocupó un lugar central en el discurso que Delcy Rodríguez brindó este miércoles ante la Asamblea General de Naciones Unidas. La presidenta encargada destacó el acercamiento con Donald Trump, defendió los acuerdos económicos alcanzados entre ambos países y presentó este escenario como el inicio de una etapa diferente para Caracas.
En ese contexto, Rodríguez confirmó que Venezuela tendrá elecciones, aunque evitó establecer una fecha. Según explicó, su administración ya comenzó conversaciones con sectores de la oposición para avanzar en un proceso que permita la participación de las distintas fuerzas políticas.
“En Venezuela habrá elecciones”, afirmó ante los representantes de los países miembros de la ONU. La mandataria sostuvo que será el pueblo venezolano quien determine cuándo estarán dadas las condiciones para acudir a las urnas y planteó que los comicios deben funcionar como una herramienta para resolver las diferencias internas.
Un nuevo vínculo con Estados Unidos
Rodríguez aprovechó su intervención para agradecer a Trump por su disposición a recomponer las relaciones diplomáticas entre Caracas y Washington. Ambos mantuvieron una reunión el martes en Nueva York, al margen de las actividades de la Asamblea General, donde hablaron sobre el fortalecimiento de la relación bilateral.

La presidenta encargada aseguró que ambos gobiernos están trabajando para superar sus diferencias y avanzar en áreas como energía, minería, seguridad y cooperación económica. Sin embargo, desde Estados Unidos se aclaró que el encuentro no supone reconocer a Rodríguez como una presidenta elegida mediante elecciones.
El acercamiento representa un cambio en la relación entre ambos países después de años de enfrentamientos. La delegación venezolana llegó a Nueva York con una agenda que también incluye negociaciones vinculadas con deuda, energía, minería y financiamiento internacional.
El petróleo como eje del acercamiento
Uno de los principales puntos de la nueva relación entre Caracas y Washington es el sector energético. Rodríguez destacó ante la ONU el acuerdo petrolero anunciado en agosto y señaló que contempla el desarrollo de 17 campos, una inversión potencial superior a los 100.000 millones de dólares y reservas probadas asociadas de unos 65.000 millones de barriles.
La mandataria sostuvo que la participación de operadores privados permitirá aumentar la producción y contribuir a la recuperación de la industria petrolera venezolana.

Al mismo tiempo, Venezuela busca avanzar en otras negociaciones económicas. Rodríguez mantuvo contactos con representantes del Banco Interamericano de Desarrollo, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. El país también atraviesa un proceso de reestructuración de deuda estimado entre 150.000 y 200.000 millones de dólares, según información difundida durante la visita de la delegación venezolana a Nueva York.
Diálogo con la oposición y reforma de la Justicia
En el plano interno, Rodríguez vinculó la posibilidad de realizar elecciones con una serie de cambios institucionales. El diálogo entre el chavismo y sectores de la oposición se reanudó en septiembre e incluye la recuperación de derechos políticos y modificaciones en las instituciones judiciales.
Uno de los temas sobre la mesa es la reforma del Tribunal Supremo de Justicia, mientras que Rodríguez calificó de “impostergable” una reforma del sistema de justicia.
La presidenta encargada aseguró que el objetivo es generar condiciones de participación para todas las fuerzas políticas y avanzar hacia una “república plural y en paz”. También sostuvo que el país debe dejar atrás años de enfrentamientos y procesar sus diferencias mediante el diálogo.
“Una elección debe ser una solución, no un generador de conflictos”, afirmó.

La fecha de las elecciones, todavía sin definir
El anuncio realizado ante la ONU dejó planteada una definición política, pero también una incógnita: cuándo se votará en Venezuela.
Rodríguez no presentó un cronograma electoral y sostuvo que el momento será determinado por el propio pueblo venezolano. Su administración, según afirmó, trabaja para que cuando llegue ese momento existan condiciones de participación para los distintos sectores.
La mandataria reconoció que la recuperación del país demandará tiempo y aseguró que no será “un camino fácil”. En su discurso, planteó que Venezuela debe pasar de una etapa marcada por la confrontación a otra basada en el diálogo, la recuperación institucional y la convivencia política.
“Venezuela estuvo dividida entre trincheras”, sostuvo Rodríguez, y llamó a dejar atrás una etapa en la que, según sus palabras, “el color de la bandera de un partido pesaba más”.
Con ese escenario, el gobierno encargado busca presentar ante la comunidad internacional una nueva etapa para Venezuela, mientras mantiene abiertas las negociaciones con Washington y todavía debe definir cuándo se concretará la promesa de volver a las urnas.
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